Si hay un jugador que sabe de amor a un club ese es Francesco Totti. Es que el delantero italiano jamás ha cambiado a su querida Roma y pese a que ha vivido más momentos malos que buenos, donde, incluso, esta temporada tuvo que aguantar ser banca, no se ha movido del equipo de sus amores y ya suma 24 temporadas defendiendo a los capitalinos.

Por eso, al hablar de fidelidad, "Il Capitano" es palabra autorizada y no tuvo pelos en la lengua para criticar la llegada de Gonzalo Higuaín a Juventus. La Vecchia Signora invirtió 90 millones de dólares para pagar la cláusula de rescisión del delantero, quien dejó Napoli, archirrival de los turinenses, por un sueldo de 7.5 millones de euros por temporada.

En ese contexto, Totti criticó la actitud de mercenario que tuvo Pipita, quien ahora es el enemigo número uno de Nápoles y sus camisetas ya empiezan a ser quemadas o lanzadas al excusado.

"No todos los extranjeros son como Maradona. Sueño con un campeonato en que sólo pudiera haber dos extranjeros por equipo, porque en el mío (Roma) no se habla suficiente italiano y hasta el masajista habla en inglés. Los hinchas van al estadio a divertirse y para ver a jugadores que se mantienen leales a un equipo, esperando no ser traicionados. El hecho de que Higuaín haya cambiado el Napoli por Juventus es un desastre", comenzó diciendo el 10 de la Roma en conversación con La Gazzetta dello Sport. 

Pero Totti no se quedó ahí con su crítica y también cuestionó la actitud "mercenaria" que están teniendo los jugadores en la actualidad. "No hay muchos jugadores que sigan a su corazón. Si yo hubiera pensado en el dinero, habría dejado la Roma hace diez años. Para mí, lo importante es la pasión y no el dinero (...) Es normal que se vaya (Higuaín) a otro club a ganar más dinero, porque los jugadores de hoy en día son un poco nómades, sólo siguen al dinero y no el corazón. Esa es la diferencia entre ellos y yo", agregó el italiano.

Francesco Totti debutó como profesional en la Roma hace ya lejanos 23 años, cuando Vujadin Boskov le dio la oportunidad de jugar con tan sólo 16 años en la victoria por 2 a 0 ante Brescia, el 28 de marzo de 1993. Ahora, cuando cumpla su vígesimo quinta temporada en los capitalinos, el delantero colgará los botines a sus 40 años y siempre siendo fiel al equipo de sus amores.