El presidente de Rusia, Vladimir Putin, se reunió con los atletas de su país que se colgaron medallas en los pasados Juegos Olímpicos de Rio 2016, para reconocer su calidad y premiarlos.

La delegación rusa finalizó en cuarto lugar en la priera justa veraniega que se realizó en tierras sudamericanas, con una suma de 56 metales (19 oros, 18 platas y 19 bronces), a pesar de que se vio diezmada por el castigo impuesto a varios deportistas por un escándalo de doping.

Además de convivir con ellos y darles palabra de halago y agradecimiento, Putin dio un reconocimiento económico a los hombres y mujeres que subieron al podio en Río 2016 y obsequió un auto BMW modelo X6 a cada uno de ellos.

Vladimir Putin regaló autos BMW a cada uno de los medallistas rusos en Río 2016

Vladimir Putin regaló autos BMW a cada uno de los medallistas rusos en Río 2016

AFP

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"Aunque tuvieron que experimentar y superar duras pruebas, mostraron una gran maestría y una gran capacidad de lucha y conformaron el sólido lugar de Rusia en el mundo del deporte", dijo el mandatario a los atletas.

El presidente ruso, un fiel aficionado del judo, condecoró con con la Orden de Honor a los ganadores del oro olímpico en gimnasia artística, lucha grecorromana, esgrima y natación sincronizada.

También dio el Orden a la Amistad a los campeones olímpicos de judo, gimnasia, esgrima y lucha libre.

"En vísperas del magno evento, al equipo ruso le excluyeron un tercio de sus miembros. Se les privó de participar en esas disciplinas en las que Rusia suele ser tradicionalmente favorita. Con todo eso en contra, no se rindieron, lucharon y ganaron. Los felicitamos", indicó el presidente Putin.

En el Palacio del Kremlin, el mandatario brindó con botellas de champán con los deportistas, que le entregaron una antorcha olímpica.

Los autos BMW, que esperaban a los medallistas en la Plaza Roja, sustituyen a los Audi y Mercedes que recibieron los atletas rusos ganadores en las ediciones de Londres 2012 y Sochi 2014, respectivamente.