El 1º de noviembre fue un día memorable para la hípica chilena, no solo porque corrieron  los 2.400 metros del tradicional clásico “El Ensayo” que ganó “Paloma Infiel” pagando $47 con $1, sino que en las tribunas del Club Hípico de Santiago estuvo el ex jinete José Santos León, la máxima figura profesional de la historia de la hípica chilena. Esta vez no montó pero fue ovacionado. En Chile cumple un nutrido programa de actividades, siendo prioridad  las del Club Hípico, que lo trajo a Santiago. Visitó La Moneda para saludar a la presidenta Michelle Bachelet, fue a las carreras, firmó autógrafos, asistió al homenaje que le ofrecieron sus colegas chilenos, viajará a Concepción y estará el miércoles en una cena ofrecida en su honor por el Club Hípico de Santiago.
El tiempo posterior será para la familia y verá algunas inversiones (recordemos que es millonario en dólares) antes de regresar el día 20 a los EEUU. “Estoy muy impresionado y agradecido de todos, público, dirigentes, profesionales, la prensa, el Club Hípico, por el cariño que me representan donde voy. Para mí fue motivo de orgullo que la Presidenta de mi país me recibiera. Y conste que ella sabía de mi trayectoria”.

En la historia de EEUU

Santos viene a Chile después que el 6 de agosto pasado fuera reconocido como integrante del Salón de la Fama de la Hípica de los EEUU en Saratoga Spring, Nueva York, condición que logró con una abrumadora votación a su favor (75 por ciento) pasando a ser parte del grupo de los más grandes jinetes de la historia del turf norteamericano.
El notable galardón le llega después de una triple rodada en enero de este año corriendo en “Aqueduct”. Se lesionó las vértebras quedando con doble opción, la primera seguir corriendo, y de caer de nuevo ir a parar a una silla de ruedas de por vida u optar por continuar caminando. El ahora ex jinete optó por lo segundo.  

Otros chilenos fueron “de salón”

El fallecido caballo chileno “Cougar II”, fue postulado para ingresar al Salón de la Fama en el 2006 siendo confirmado en ese galardón por las autoridades de EEUU.
Nació en el desaparecido haras General Cruz, que fuera propiedad de Mauricio Serrano Palma, ex presidente de Criadores y el primer mandamás del Hipódromo Chile cuando esta empresa pasó a manos privadas.
Inició su campaña en Chile en manos del retirado entrenador Alvaro Breque Venegas. El caballo maduró en EEUU y fue insuperable guiado por Bill Shoemaker, jockey que es discapacitado a causa de un accidente.
Enviado a la reproducción dio entre otros cracks a “Gato del Sol” que posteriormente fue ganador de El Derby de Kentucky.