Un día cualquiera el año pa­sa­do, Michael Johnston descubrió un bulto bajo su piel. Rá­pidamente fue a visitar a su doctor, quién lamentablemen­te le informó que padecía de cáncer mamario.  “Mi esposa y mi hija me preguntaban por qué no te­nía cáncer testicular como la mayoría de los otros hombres que sufren esta enfermedad”, cuenta Johnston, de 55 años.
Johnston es un caso inusual: las mujeres padecen cáncer de mamas 100 veces más regularmente que los hombres. “Muchos hombres no saben que pueden llegar a tener cancer mamario, por lo que muchas veces ignoran las señales, como los pequeños bultos que pueden aparecer en su pecho”, explica el doctor Sharon Giordano, profesor de medicina de la Universidad de Texas en EEUU y encargado del MD Anderson Cancer Center.
“Cuando finalmente se deciden a ir al doctor, el tumor ya se ha esparcido por otras partes del cuerpo”, agrega.
A un año de haber sido golpeado por el diagnóstico, Johnston está completamente recuperado gracias a que acudió a tiempo para tratar la enfermedad. “Nunca me sentí avergonzado de mi enfermedad y puedo empatizar con las mujeres que han tenido que pasar por lo mismo”.