Entre la fiebre que desató en todo el planeta el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010, el campeonato de tenis de Wimbledon no tuvo la repercusión mediática habitual. Sin embargo, será nuestra excusa para hablar de los looks masculinos a lo largo de la historia moderna. Si bien no vimos en Wimbledon un guardarropa como el de Venus Williams en el Abierto de Francia, fue inevitable observar las tenidas de los jugadores.

La relación de larga data entre el tenis y la moda nace tanto de la necesidad práctica como del narcisismo de los propios jugadores. Este año, los singles masculinos transformaron el pasto en un escenario donde desfilar elegancia y estilo, dentro de lo razonable, por supuesto, porque el All England Club (este es el nombre real de Wimbledon, para todos los que no saben del tema) nunca ha permitido nada demasiado llamativo. Esta es la línea de tiempo de los jugadores más estilosos del tenis mundial.

1920: “Big” Bill Tilden. Elegancia clásica con sweaters gruesos y pantalones con bastilla.

1927: René “el cocodrilo” Lacoste, un hombre combativo en la cancha, jugaba con poleras con el logotipo del cocodrilo bordado, diseñado por su amigo Robert George. Polera y logo son hoy íconos de la moda.

1930: Henry “Bunny” Austin fue el primero el cambiar los pantalones por pantalones cortos a la medida.

1952: Fred Perry puso en marcha su marca deportiva con la ayuda de Tibby Wegner (un ex jugador de fútbol australiano). Y evolucionó de los jugadores sudorosos a fabricar poleras para polo, deporte que adoptó la marca con el apodo “Freds”.

Finales de los 60’s – inicios de los 70’s: Arthur Ashe llevó a la cancha de tenis la omnipresencia afro de la década. En septiembre del 2009, Jay-Z produjo una camiseta para conmemorar a esta estrella del tenis.

1970 / 1980: Bjorn Borg y John McEnroe le regalan al tenis el pelo largo y los shorts cortos.

1990 / 2000: Arnaud Clement inventa el look pirata urbano, jugando con bandanas y lentes de sol.

Hoy: Roger Federer da un espaldarazo a la tradición del All England Club usando clásicas casacas a la medida.