Según un estudio publicado en la revista “Thorax” –que ha hecho un seguimiento de más de dos mil niños en diferentes partes del mundo– revela que la ingesta de fruta, pescado y vegetales cocidos se asocia a una disminución del asma y de sus síntomas, tanto en los niños de países ricos como en los pobres.

Incluso, en conjunto, la ingesta más frecuente de estos alimentos contribuye a una menor prevalencia de la patología a lo largo de la vida. Por el contrario, la alimentación frecuente de hamburguesas se relaciona con una prevalencia elevada de asma y sibilancias en los pequeños.