A partir de hoy tengo la gratísima tarea de acompañarlas en este viaje a sus lugares de destino, que comienza probablemente en un vagón de Metro, quizás más tarde, cuando saques la revista de tu cartera para leerla en un momento de distensión y calma, tal vez la leas desde Internet. Igualmente la invitación que te hago es a hacer un viaje.

¿Sabías que estamos de lleno en una nueva era que nos ofrece un cambio formidable tanto en lo individual como en lo planetario?

¿Sabías que no es verdad que la felicidad, la paz, la salud y la armonía son bienes escasos e impermanentes?

¿Sabías que en tu cuerpo físico hay glándulas maestras que se desactivan aproximadamente a los siete años, porque olvidamos su función original?

¿Sabías que si las activas a su función original recuperas un patrón creativo que te saca definitivamente de la enfermedad, el dolor y la carencia?

Y lo más importante. ¿Sabías que tu condición de mujer te otorga un rol protagónico en esta fantástica aventura versión 2010 de lo que llamamos “Historia de la Humanidad”?

No. No estás soñando ni estás frente a una propuesta fantasiosa o delirante. Es simplemente información que durante miles de años se mantuvo oculta al lego y circulaba entre los más evolucionados e inteligentes individuos de toda civilización conocida, y que eran los llamados “iniciados en las ciencias ocultas”.

Hoy, y después de eones de experiencia recorrida por la humanidad, esa información puede ser transmitida “urbe et orbe” a todo aquel que tenga ojos para ver y oídos para escuchar. Se acabó el misterio y nada puede impedir que se conozca la verdad: somos seres poderosos y creativos hasta lo inimaginable, y nadie nos lo ha hecho saber. 

Esa es la razón por la cual estamos a punto de destruir un planeta, una maravillosa esmeralda suspendida en este rincón del universo. 

¡Así de grande y terrorífico es nuestro poder!

Cada vez que pensamos y sentimos, estamos emitiendo potentes frecuencias de onda que impactan primero en nosotros y luego en nuestro medioambiente. Esas frecuencias de onda (energía calificada en baja o alta frecuencia según el pensamiento o el sentimiento que nos moviliza en ese momento), vibrarán permanentemente en nosotros y nuestro entorno si no sabemos cómo eliminarlas…, o transmutarlas.

La carga energética acumulada en nuestro planeta y su atmósfera se hace insostenible para la vida en todas sus expresiones, y pretender que no somos responsables de eso es simplemente puerilidad e ignorancia. En la ciencia hemos aprendido que las partes afectan al todo.

Mujer: en tus manos está la posibilidad de un cambio cuántico a otra realidad. ¿Y sabes por qué? Porque lo único que permitirá revertir este “homicidio planetario”, será sumarse a la ejecución de un gran Plan de Rescate que ya está en marcha, y que consiste en aprender a co-crear tu realidad usando pensamiento y sentimiento de la forma correcta: atrayendo una energía que cohesiona el Universo y que se llama A-MOR (sin muerte), la Fuente de Vida. Nosotros y esta Fuente somos lo mismo. Es momento de recordar.

Como mujer estás llamada a concretar el Plan, porque un ser que es capaz de albergar la vida en su vientre durante nueve meses, sacrificando su belleza y juventud para dar más vida a la Vida, está más cerca de ese A-MOR. 

La guerra y la violencia nunca devolvieron la tan anhelada libertad a la humanidad. El plan de la conquista por las armas y por el poder del dinero fracasó. 

Ahora enarbolaremos la bandera del A-MOR y sus leyes. Él nos hace libres, y nuestros hombres nos seguirán, no te quepa duda. Son tan importantes como nosotras en este Plan, pero hoy la tarea recae en nuestras manos. 

Buen viaje…