Unos 300 vuelos fueron anulados hoy en Fráncfort, del total de 1.300 previstos para la jornada, tras el cierre del tráfico aéreo durante tres horas y media en ese aeropuerto a consecuencia de las nevadas caídas durante la noche.

Entre las 04:00 y hasta las 07:30 GMT (entre 01:00 y 04:30 horas)  no despegó ni aterrizó ningún aparato en Fráncfort, el aeropuerto de mayor tráfico aéreo del continente europeo, en la que se perfila como nueva jornada de caos en sus terminales, tras cinco días de suspensiones, retrasos y con miles de pasajeros retenidos en sus terminales.

La empresa gestora, Fraport, admitió hoy que las nuevas nevadas sorprendieron a sus equipos y aparatos quitanieves, puesto que los partes meteorológicos apuntaban a que no habría precipitaciones o que serían leves.

Contrariamente a lo pronosticado, durante la noche cayeron de nuevo copiosas nevadas, de manera que se suspendieron completamente los despegues y aterrizajes durante unas tres horas y media, lo que se calcula afectó a unos 10.000 pasajeros.

Esta nueva interrupción del tráfico aéreo en Fráncfort sucede a la jornada de relativa normalidad de ayer, en que remitieron los retrasos y cancelaciones en los principales aeródromos de Alemania y mientras se contaba con poder descongestionar la situación.

Desde el viernes y hasta ayer se habían cancelado en Fráncfort unos 1.900 vuelos, lo que dejó retenidos a miles de pasajeros de tránsito hacia otros destinos.

Por otra parte, el tráfico terrestre continúa problemático, después de que el domingo la dirección de la compañía ferroviaria Deutsche Bahn recomendara a los viajeros que en lo posible se abstuvieran de tomar el tren debido a los retrasos y cortes temporales en todo el país.

Dos trabajadores de la compañía resultaron muertos al ser arrollados por un tren regional mientras limpiaban las vías a la altura de Colonia, lo que eleva a tres el número de víctimas mortales, después de que otro empleado muriera el lunes, en circunstancias parecidas, en Berlín.

Además, las autoridades de Renania del Norte-Westfalia -el estado más populoso del país, en el oeste de Alemania- prohibieron la circulación de camiones de más de 7,5 toneladas y alguna gasolineras del este del país tuvieron que cerrar tras quedar desabastecidas.

El Servicio Meteorológico Alemán (DWD) había previsto que las precipitaciones en forma de nieve continuarán en las próximas horas en el norte del país, mientras que en el sur se espera un lento ascenso de las temperaturas que derivará en lluvia o aguanieve.

Alemania lleva tres semanas con una capa de nieve que dificulta el tráfico rodado y aéreo, ha provocado el cierre de centenares de colegios y dejado desabastecidas algunas gasolineras. EFE