Son muchos y siempre están en una órbital potencialmente peligrosa, aunque la NASA confirmó que mira a uno con especial atención.

Bajo el nombre de 2003 SD220, los científicos siguen la trayectoria de un asteroide que podría acercarse a nuestro planeta entre el 5 y 20 de diciembre, en la víspera de la tradicional celebración de Navidad.

De este cuerpo celeste se conocen pocos antecedentes, aunque está confirmado que en caso de impactar contra nuestro planeta, los daños podrían ser catastróficos: un continente entero podría desaparecer.

Como consignó  TN, los científicos a cargo de la investigación afirmaron que un posible impacto con la superficie terrestre es poco probable.

El observatorio de Arecibo, en Puerto Rico, es la base de operaciones desde la cual monitorean la trayectoria de este cuerpo celestial.

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