El 20 de julio de 1816, se aprobó oficialmente la primera bandera de la naciente Provincia Unidas del Río de La Plata. Son 200 años en que el estandarte patrio del vecino país ha sufrido varias modificaciones, incluso, ha tenido diferentes “versiones” reconocidas a la par por el Estado. Recién en 1985 se unificó y se aprobó como única bandera nacional, la que hoy todos conocemos.

Primeros estandartes

Desde 1810, cuando las entonces Provincias Unidas formaron cabildos, se continuó usando la bandera real de España, pero ya en 1812, los ejércitos patriotas empiezan a usar un estandarte de dos franjas: una blanca y otra celeste. Pero recién en 1816 se oficializa una bandera de tres franjas horizontales: dos celestes y la central, blanca; conocida como la bandera menor.

Esta insignia duró hasta 1818, cuando se le aplicaron dos cambios: se ubicó un “sol inca” (conocido como “Sol de Mayo”) en el centro y las franjas originalmente celestes pasaron a ser azules.

Federales y unitarios

En medio de la lucha entre federales y unitarios, los primeros fueron oscureciendo aún más el azul, quedando con un tinte turquesa y luego se le sumaron gorros frigios (símbolos del federalismo) y el sol pasó a ser de color rojo. Esta bandera sufrió algunos ajustes, pero nunca logró representar a toda la nación.

En las últimas décadas del siglo XIX, aún se discutía cuál era el color del estandarte patrio: azul o celeste. En medio del debate, sí se llegó acuerdo en dejar el “Sol de Mayo” en tono amarillo al centro y eliminar los gorros frigios, pero indistintamente se continuaron usando banderas de color azul y también celeste.

A comienzos del siglo XX se definen dos banderas: la de dos franjas celestes y una blanca con el sol en el centro, queda restringida a usos oficiales y a dependencias estatales, y otra igual, pero sin el sol al centro, para el uso civil.

Unificación

Recién en 1985, el gobierno de Raúl Alfonsín terminó con esta dualidad y estableció como única bandera la que conocemos en la actualidad.

 

POS/AOS