Experiencia contra idealismo: Hillary Clinton y Bernie Sanders expusieron sus pareceres este lunes ante los demócratas de Iowa en una última emisión televisiva, a una semana del lanzamiento de las primarias presidenciales de Estados Unidos.

Los candidatos respondieron las preguntas de los votantes en una transmisión organizada por CNN y la Universidad Drake en Des Moines, Iowa (norte).

Enérgica y proactiva, Hillary Clinton citó las encuestas que muestran que su principal contendor, Sanders, casi la alcanzó en este pequeño estado donde la exjefa de la diplomacia sufrió su primera derrota en las primarias de 2008 contra Barack Obama.

Un sondeo publicado el lunes por Fox News atribuye 48% de las intenciones de voto a Hillary Clinton, contra 42% por Bernie Sanders en Iowa.

"Es una campaña difícil, es normal", reconoció la candidata. "Es el trabajo más duro del mundo. Se elige a un presidente y un comandante en jefe".

Su principal argumento fue que ella es la única con la experiencia para asumir "todos los aspectos del trabajo" de presidente. Recordó su experiencia como secretaria de Estado (2009-2013), su trabajo con Israel y los palestinos y el acuerdo nuclear con Irán.

También se refirió a su intento de reformar el sistema de salud en 1993, cuando era primera dama.

"Ustedes necesitan a alguien que haya probado que es capaz de luchar", dijo la demócrata.

Poco antes Bernie Sanders, alentado por su ascenso en las encuestas y por las multitudes que acuden a sus mítines, había contradicho las palabras de Clinton.

La atacó por haber votado en 2002, cuando era senadora, a favor de autorizar al entonces presidente George W. Bush a utilizar la fuerza contra el Irak de Saddam Hussein.

"El voto más importante en relaciones exteriores que hemos tenido en la historia moderna es el voto por la guerra de Irak. Yo voté en contra de la guerra de Irak", dijo Sanders, senador por Vermont.

"La experiencia es importante, pero el buen juicio es más importante aún", insistió el candidato de 74 años, que prometió estar en buena salud.

A lo largo de la noche, Sanders buscó suavizar su imagen de socialista y aseguró a los votantes que podrá reunir a la mayoría necesaria para ganar las presidenciales de noviembre.

Citando los casos de los países escandinavos y Alemania, dijo: "Las ideas que propongo no son radicales (...). No podemos seguir teniendo un Estado dominado por los multimillonarios".

"Necesitamos un cambio audaz. Necesitamos una revolución política", prosiguió, criticando "la codicia de Wall Street" y el "corrupto sistema de financiamiento electoral".

A una electora preocupada por su etiqueta de "socialista democrático", el precandidato demócrata respondió que se trata simplemente de defender el derecho a "la seguridad económica".

"El Estado tiene que desempeñar un papel para que todos los niños, cualquiera sean sus ingresos, tengan un nivel de educación suficiente".

El tercer candidato de las primarias demócratas, el exgobernador de Maryland Martin O'Malley, también participó en la transmisión televisiva y alentó a sus partidarios a "resistir" en el caucus del lunes próximo. Los caucus son reuniones en las que los participantes expresan su preferencia electoral y votan usualmente a mano alzada, posiblemente en varias rondas.

Pero si sus seguidores no alcanzan el 15% de los asistentes a la reunión, deberán unirse a Clinton o a Sanders. En el sondeo de Fox News, Martin O'Malley obtenía 3% de los votos.

 

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