¿Quiénes son los migrantes de Calais?

Entre 6.000 y 8.000 migrantes llegados mayoritariamente de Afganistán, Sudán o Eritrea, empezaron a ser dispersados este lunes en centros de acogida de Francia. Su principal objetivo no era permanecer en Francia, sino encontrar la oportunidad de cruzar ilegalmente hasta el Reino Unido.

Entre los migrantes figura un gran cantidad de niños, en muchos casos sin estar acompañados por adultos. Unos 1.300 menores aislados fueron censados en la "Jungla". París y Londres se han responsabilizado mutuamente de la falta de soluciones a la "jungla" de Calais. Pero el gobierno británico aceleró finalmente los procedimientos de acogida para estos niños o adolescentes, de los cuales unos 500 tienen familiares en Reino Unido.

La enorme operación fue presentada por el gobierno galo como "humanitaria". El gobierno francés anunció a fines de septiembre el desmantelamiento de este campamento que, con la inseguridad y la exasperación que genera entre la población local, se ha convertido en un absceso que envenena el debate en Francia en torno a la inmigración a seis meses de las elecciones presidenciales.


Antecedentes

El fenómeno no es nuevo en la región.En 1999, abrieron en Calais el polémico campo de refugiados de Sangatte, lo que atrajo a miles de aspirantes a asilo y, por supuesto, a los traficantes de personas. El campo estaba previsto para dar cobijo a 600 personas, pero tres años más tarde 2.000 migrantes vivían agolpados en su interior en condiciones insalubres.

Su cierre en 2001 y 2002 por orden del entonces ministro del Interior de Francia, Nicolás Sarkozy, dio lugar a disturbios. Desde entonces, los migrantes han seguido llegando a Calais donde han construido campamentos improvisados cerca del puerto.

Una semana de plazo

Durante tres días, 145 autobuses se turnarán para transportar a los migrantes hacia los 300 centros de acogida temporal en toda Francia. La operación quedará terminada en "una semana", espera el gobierno, que afirma haber movilizado 7.500 plazas de alojamiento.

Unos 1.250 policías y gendarmes han sido movilizados. Las tensiones ya han estallado esta semana, con lanzamientos de cócteles molotov contra las fuerzas de seguridad en la noche del miércoles.

Queda por saber cómo será la acogida. Algunos pequeños pueblos expresaron su desacuerdo con el plan de repartición impuesto por el ejecutivo, y varios miembros de la oposición de derecha aludieron al riesgo de crear varios "mini-Calais" en todo el país.

También activistas de varias organizaciones humanitarias que han ayudado estos años a los migrantes criticaron la decisión del Ejecutivo francés. Miembros de alguna de esas organizaciones han ayudado a los migrantres a encontrar fórmulas para pasar a Reino Unido.

El ministro de la Ciudad, Patrick Kanner, exigió este domingo "respeto" y "humanidad" para estos migrantes. "Acoger en estas localidades a 30, 40 personas (...) me parece lo mínimo".

Además de su compleja logística, la operación se anuncia delicada desde el punto de vista de la seguridad. Es una operación "de riesgo que puede degenerar" si hubiera "personas que quieren permanecer en el lugar" o "militantes" que rechazan irse, indicó el ministerio del Interior, preocupado por la presencia en Calais de 150 a 200 miembros del movimiento "No border", que aboga por la abolición de fronteras. Según algunas asociaciones humanitarias, son unos 2.000 los que no quieren marcharse del campamento, los que albergan la esperanza de llegar al Reino Unido.

 

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