"Unicef estima que hay al menos 20.000 niños atrapados en la ciudad", informó el representante en Irak del Fondo de la ONU para la infancia.

El lunes pasado las tropas iraquíes entraron en la ciudad, en el marco de una ofensiva lanzada el 23 de mayo, y se toparon con una fuerte resistencia de los yihadistas.

Los pocos habitantes que lograron escapar de Faluya desde el inicio de la ofensiva gubernamental dijeron que hay escasez de agua potable y de alimentos.

"Los niños corren el riesgo de un reclutamiento forzado para los combates", dijo Peter Hawkins, el representante de Unicef.

"Los niños reclutados se ven obligados a portar armas para combatir en una guerra de adultos. Su vida y su futuro están en peligro", agregó Hawkins.

Unicef reiteró su llamado a la apertura de corredores seguros para que los civiles, unos 50.000, puedan salir de la ciudad, situada en la gran provincia sunita de Al Anbar.

Las Naciones Unidas acusan al Estado Islámico de utilizar a los civiles como escudos humanos en la batalla contra las tropas iraquíes apoyada por la coalición internacional dirigida por Estados Unidos.

 

PUB/IAM