Al menos 67 personas murieron en un derrumbe ocurrido en una central eléctrica en construcción en la ciudad china de Fengcheng, en la provincia de Jiangxi, indicó este jueves la agencia oficial Xinhua.

El accidente se produjo a primeras horas de la mañana cuando se cayó una torre de enfriamiento, dejando atrapados a un número indeterminado de trabajadores.

Las imágenes difundidas en televisión muestran una masa de losas de cemento gris, vigas de acero y metal torcido esparcidos en una pila en el suelo, dentro de una gran estructura circular en construcción.

También se veían socorristas llevando cascos y trajes naranjas que sacaban cuerpos del lugar con camillas cubiertas con sábanas.

Las tareas de rescate continuaban este jueves y hasta ahora se han desplegado 32 camiones de bomberos y 212 militares, indicó el departamento de bomberos de Jiangxi en su cuenta oficial en Twitter.

Según Xinhua, el balance de víctimas "podría aumentar porque hay un número indeterminado de personas todavía atrapadas". Cinco trabajadores heridos fueron hospitalizados, añadió la agencia.

Cuando ocurrió el derrumbe había al menos 68 personas en el lugar, según el periódico local China Jiangxi Online. Xinhua explicó que el accidente ocurrió durante el cambio de turno.

La ampliación de la central Ganneng Fengcheng para construir dos unidades de mil megavatios alimentadas con carbón empezó en julio y tenía que terminar a principios de 2018, según datos del gobierno de la ciudad de Yichun.

El proyecto de expansión de la central tiene un presupuesto de 7.670 millones de yuanes (unos 1.100 millones de dólares).

Este jueves las acciones de una compañía que había invertido en un proyecto anterior de expansión de la central fueron suspendidas en la bolsa de Shenzhen a causa de "hechos significativos" que afectaban a su precio, indicaron las autoridades.

Antes de la suspensión las acciones habían caído hasta entonces un 3,41%.

Los accidentes industriales son frecuentes en China, donde muchas veces no se cumplen las normas de seguridad.

En agosto 21 personas murieron por la explosión de una tubería en una central eléctrica de carbón en la provincia de Hubei.

Pocas semanas antes 130 personas habían tenido que ser hospitalizadas tras el escape de productos químicos de una central en el este del país.

En abril una explosión en un almacén de productos químicos y combustible de la provincia costera de Jiangsu provocó un incendio que quemó durante 16 horas. Se necesitaron 400 bomberos para apagarlo.

Y en diciembre pasado, una personas murió y 13 desaparecieron en un derrumbe en una mina de yeso en la provincia de Shandong (este). Cuatro mineros pasaron 36 días bajo tierra antes de ser rescatados.

Diecinueve personas (tres directores y 16 responsables locales) han sido declarados responsables de ese accidente, indicó este jueves Xinhua. El propietario de la mina se suicidó ahogándose en el mismo lugar del accidente poco después de que se produjera, indicó la agencia.

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