Más de 200.000 migrantes llegaron a la Unión Europea (UE) desde enero cruzando el Mediterráneo y más de 2.500 fallecieron en el intento, según un recuento de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) publicado el martes en Ginebra.

Aunque Francia, que es sobre todo un país de tránsito, no se encuentra en primera línea de esta crisis, París se ve confrontado desde hace más de un año "a un flujo migratorio sin precedentes", según el ayuntamiento.

Las autoridades desmantelan regularmente campamentos provisionales por razones de seguridad y de salubridad. Sus residentes son enviados a centros de acogida temporales. Poco tiempo después, vuelven para crear otro campamento.

Para poner fin a "estos campamentos indignos", la alcaldesa socialista de París anunció la creación de un campamento de refugiados que siga las normas internacionales, con un mínimo de sanitarios y de fuentes por persona.

Será parecido al único campamento de este tipo existente en Francia, creado en marzo en Grande-Synthe (norte), con el apoyo de la oenegé Médicos Sin Fronteras (MSF).

El espacio no verá la luz antes de un mes. El terreno, cuya ubicación todavía no está fijada, deberá ser "suficientemente amplio para acoger a varios cientos de personas", agregó Hidalgo, sin dar más detalles.

"Espero que el Estado se asocie" al proyecto, añadió la alcaldesa que, desde hace meses, intenta desmarcarse del ejecutivo socialista, con récords de impopularidad.

El gobierno francés quiere evitar que los migrantes se reagrupen en un mismo lugar y tiene la intención de repartirlos por todo el territorio. En Grande-Synthe, se opuso a la iniciativa del alcalde ecologista de esta localidad, que impulsó la creación del campamento después de que 1.500 personas se instalaran en una zona empantanada de la ciudad.

- Dalai lama -

Para los migrantes sirios, iraquíes o procedentes del Cuerno de África, Francia es sobre todo una zona de tránsito para llegar a Gran Bretaña. Sólo se registraron 80.000 solicitudes de asilo en 2015, frente al millón en Alemania.

Esta cifra es "demasiado" elevada para el dalái lama. "Sentimos su sufrimiento y un ser humano que tiene mejores condiciones de vida tiene la responsabilidad de ayudarlos. Pero, por otra parte, hay demasiados (migrantes) actualmente" en Europa, declaró el líder espiritual de los tibetanos al diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung.

"Europa, Alemania en particular, no puede convertirse en un país árabe, Alemania es Alemania", añadió, en referencia al hecho de que una mayoría de migrantes vienen de países árabes como Siria o Irak.

Las llegadas de migrantes a Europa se han visto frenadas considerablemente tras el acuerdo entre Bruselas y Ankara que, desde el 20 de marzo, permite devolver a Turquía a los migrantes llegados a Grecia que no pidan el asilo.

Desde entonces, los flujos migratorios en dirección a Grecia han disminuido de forma importante, según las cifras de la ONU. Los arribos a Italia, 46.714 migrantes en cinco meses, son estables, pero esta ruta es "considerablemente más peligrosa", según el portavoz de Acnur, William Spindler.

Para alertar sobre esta tragedia, una oenegé alemana difundió el martes la imagen de un bebé ahogado, un foto tomada durante un operativo frente a la costa libia el 27 de mayo.

"Si no quieren ver estas imágenes, ¡entonces dejen de producirlas!", señaló Sea-Watch en un texto que acompaña la foto.

 

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