Para evitar que el aliento delate su alcoholismo, adolescentes alemanes están utilizando tampones empapados en licor que se introducen por el ano o la vagina.

El reporte enviado por agencias internacionales indica que la policía de la localidad de Tuttliubgen alertó a la opinión pública sobre este método, después de que en marzo, el diario local Südkurier reportó  el desmayo de una niña de 14 años altamente intoxicada, al parecer por el uso de un tampón de vodka, durante un festival en la ciudad de Constanza.

Este método aumenta el riesgo de contraer infecciones y daña las paredes vaginales. A partir de entonces las autoridades descubrieron que este procedimiento es una moda en la región.

Los primeros casos de ‘slimming’, como se conoce a esta práctica, se detectaron en Estados Unidos, donde la edad legal para ingerir bebidas alcohólicas es de 21 años.

Una variante del “slimming” es el “eyeballing”, que se caracteriza por el consumo de bebidas embriagantes a través de los ojos.

DAÑOS A LA SALUD

La Universidad Autónoma Metropolitana de México afirma que el nombre de la práctica en inglés, “slimming”, aparentemente procede del término “slim”, que significa delgado, o slimmed, que quiere decir adelgazar.  “Sería como “afinar” el alcohol”. 

Las consecuencias son altamente riesgosas para la salud del usuario, dada la alta capacidad irritante del alcohol en zonas como vagina y recto. Diferentes especialistas afirman que el alcohol puede alterar el PH vaginal, lo que genera infecciones y lesiones locales.

“No obstante estos riesgos, la utilización por estas vías genera un estado de intoxicación muy alto, por ejemplo, la mucosa vaginal absorbe con facilidad el alcohol que pasa pronto a la sangre, sin que necesariamente se metabolice, al eludir el primordial filtro que es el hígado; de tal manera que la intoxicación es muy rápida”, explica el blog Línea UAM.

El “slimming” forma parte de una práctica entre niños y adolescentes que se inician o continúan en el alcoholismo mediante la introducción del licor en sus cuerpos. La experiencia, considera la UAM, es una manera de compensar ciertos vacíos emocionales.

Cifras proporcionadas por el blog de la UAM indican que los niños han empezado a consumir alcohol desde los 10 años.