La banalización de la xenofobia en las regiones de la extinta RDA en Alemania, donde las agresiones racistas aumentaron considerablemente el año pasado tras la llegada de una ola de refugiados, es una amenaza para la "paz social", denunció el Gobierno de Berlín en un informe publicado este miércoles.

"El extremismo de derecha en todas sus formas supone una amenaza muy grave para la paz social y el desarrollo económico", destacó la encargada de los estados regionales del este de Alemania, Iris Gleicke, en una conferencia de prensa en Berlín.

El informe sobre el estado de la unión, que es publicado todos los años cerca del 3 de octubre, fecha de la reunificación y fiesta nacional, destaca sobre todo que hay una banalización de las ideas de extrema derecha.

"Esto es más que una simple señal de alarma cuando las agresiones y la violencia son apoyadas por el medio social o son aceptadas en silencio", denunció la delegada del Gobierno.

Alemania abrió sus puertas el año pasado a cerca de un millón de refugiados que huían de la guerra en Siria, Irak y Afganistán.

La llegada de los migrantes sacudió profundamente al país y dividió a la población, entre quienes defienden la acogida de los desplazados y quienes los perciben como una amenaza.

Alemania asiste por primera vez desde la caída del III Reich a un ascenso de la extrema derecha populista, encarnada por la formación Alternativa para Alemania (AfD, lanzada en 2013), que ha logrado grandes avances electorales en el este.

 

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