La organización advierte que los resultados del informe constituyen un asalto global a las libertades, ya que las estructuras para salvaguardar los derechos humanos que la comunidad internacional ha construido en los últimos 70 años están en peligro por la falta de voluntad de los gobiernos para protegerlas, alerta el secretario general de AI, Salil Shetty. Y, aunque reconoce avances en muchas zonas, calcula que en 122 países se registraron torturas o malos tratos, que en al menos 19 se perpetraron crímenes de guerra u otras violaciones de las leyes bélicas, y que en al menos 113 países se restringió arbitrariamente la libertad de expresión y de prensa.

“El hecho de que estemos presenciando el estallido de tantas crisis nuevas sin que se haya resuelto ninguna de las anteriores ilustra claramente la falta de capacidad y de voluntad política para poner fin a los conflictos, y más aún para prevenirlos. El resultado es una proliferación alarmante de la impredecibilidad y de la impunidad.” , sostiene António Guterres, alto comisionado de la ONU para los Refugiados.

AMÉRICA LATINA

En el contexto de las Américas se señala una clara y preocupante “tendencia regresiva”  destacando la vergonzosa cifra: ocho de los diez países más violentos del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe y en cuatro de ellos –Brasil, Colombia, México y Venezuela– se cometían uno de cada cuatro homicidios violentos a nivel mundial, destaca Roberto Morales, presidente de Amnistía Internacional en Chile.

La combinación de discriminación, violencia, desigualdad, conflicto, inseguridad, pobreza, daños medioambientales, la arraigada “cultura de la impunidad” y la falta de garantías respecto a la justicia amenazan la protección de los derechos, señala el informe y reprocha que las autoridades “emplearon reiteradamente respuestas militaristas” para hacer frente a problemas sociales y políticos.

La asociación también percibe un aumento en los abusos de derechos humanos cometidos no solo por el crimen organizado, que aprovecha los vacíos de poder que las autoridades no cubren, sino también por parte de las multinacionales.
“Somos la región que tiene un mayor número de conflictos socioambientales, que particularmente están afectando a poblaciones indígenas y otras minorías étnicas”, ya que “las multinacionales se están apropiando de sus territorios y sus recursos naturales”, sostiene Erika Guevara, directora para América de Amnistía Internacional.
Además, en 2015 aumentó la violencia contra aquellas personas que defienden el derecho a la tierra y a los recursos naturales, mientras “la respuesta del Estado ha sido de encubrimiento” a las multinacionales, “que en ocasiones utilizan grupos paramilitares o que están ajenos al Estado de derecho para perpetuar estos abusos”.


EN CHILE: IMPUNIDAD DEL PASADO Y DEL PRESENTE

Con respecto a nuestro país  el informe destaca 5 temas principales : la impunidad, los casos de violencia policial, los derechos de la diversidad sexual, el derecho de los pueblos originarios y el aborto.

-Impunidad

“Las autoridades no pueden dejar piedra sin levantar hasta  asegurar verdad justicia y reparación para todas las victimas”, señala  Ana Piquer, directora ejecutiva de AI Chile. El informe expone que existe una lentitud en el proceso de condena por crímenes de DDHH en dictadura y critica que la mayoría de los sentenciados por estas causas no tengan condena de cárcel, lo que es destacado como una señal negativa para la ciudadanía. De 1056 causas abiertas, 122 son denuncias de tortura, y se mantiene la preocupación de que el decreto de ley de Amnistía siga vigente.

-Seguridad  y justicia militar  

AI denuncia que los casos de violaciones de derechos humanos que implican a miembros de las fuerzas de seguridad siguen siendo juzgados por tribunales militares en Chile, a pesar del compromiso público de las autoridades de reformar la legislación.
Roberto  Morales pone el ejemplo del caso de Rodrigo Avilés  caso en el que fue inmediatamente incorporado a la justicia ordinaria, pero esto debe ocurrir en todos los casos y no como algo extraordinario, señala.

-Derechos de LGTBI

Respecto a la igualdad de género,  se destacó el progreso con el Acuerdo de Unión Civil, pero se critica que existan dos instituciones paralelas y que el matrimonio no sea igualitario al discriminar a parejas del mismo sexo. También se pidió una ley de identidad de género que reconozca legalmente el sexo adoptado por cada persona, respetando el derecho a la intimidad.
-Derechos sexuales y reproductivos
Otro punto analizado por parte de la organización es la lentitud en el proyecto de ley de aborto bajo tres causales. Según Ana Piquer, la dilatación habla de una falta de voluntad política."Es algo que nos tiene absolutamente indignados como Amnistía Internacional. Es inexplicable cómo se ha ido dilatando, retrasando la discusión, esperamos que el 2016 Chile abandone de una vez por todas su ley de aborto terrible para las mujeres", dijo Piquer.

-Derechos de los pueblos indígenas

AI recibió nuevas denuncias en 2015 sobre el uso excesivo de la fuerza y detenciones arbitrarias durante operaciones policiales contra comunidades mapuche, explica el informe.
La ONG recuerda que en julio del pasado año, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU instó a Chile a garantizar el reconocimiento institucional de los derechos de los pueblos indígenas, con el fin de asegurar su derecho al consentimiento libre, previo e informado en la relación con las decisiones que pudieran afectar directamente a sus derechos.