La anunciada determinación de la jefa de Estado surcoreana, Park Geun-hye, de dejar su cargo debido a las consecuencias del escándalo de corrupción en el que figura su más cercana asesora, podría poner en riesgo la puesta en marcha de un sofisticado sistema antimisiles diseñado para defender al país de su vecino comunista del norte, según observadores.

El sistema Thaad, diseñado en Estados Unidos, sería instalado en territorio surcoreano luego de recibir el asentimiento del partido gobernante, el Saenuri Park.

Los dispositivos son capaces de interceptar en vuelo misiles como los que ha desarrollado Corea del Norte. El régimen de Pyongyang asegura que varios de sus proyectiles cuentan con capacidad nuclear.

No obstante, formaciones opositoras surcoreanas como el Minjoo y el Partido Popular han mostrado oposición al despliegue, pues consideran que el sistema no implica una capacidad defensiva real y, en cambio, irritarían a China, el segundo socio comercial de Seúl. Según esta postura, Beijing podría ver como una potencial amenaza en su contra la instalación de los proyectiles antimisiles estadounidenses. 

Park aseguró el martes que está dispuesta a dimitir si la Asamblea Nacional lo determina. La Mandataria se vio envuelta en un escándalo protagonizado por Choi Soon-sil, su principal asesora, cuyo grado de influencia sobre las decisiones gubernamentales hizo que la prensa la bautizara como la "Rasputina" coreana, en referencia al monje que influyó sobre el Zar y su familia antes de la Revolución Rusa de 1917.