El gobierno de Mauricio Macri, que asumió la presidencia en diciembre pasado, ha hecho la primera oferta formal para solucionar la negociación de Argentina con los llamados fondos "buitre". Son US$6.500 millones los que ofrece a los financistas que actúan comprando deuda de países que no tienen otra opción que vender. Por esto, el costo es bajísimo y la recaudación, bastante alta.

"Esta es la primera vez que Argentina hace una oferta formal a los holdouts. Este acuerdo de reestructuración preliminar ya ha sido aceptado por algunos fondos principales, como Montreux Partners o Dart Management. Esta aceptación se suma al acuerdo alcanzado previamente con los 50.000 bonistas italianos de TFA", afirmó el gobierno en un comunicado de prensa.

A espera de una contraoferta, el primer paso del gobierno argentino es señal de que Macri pretende solucionar lo antes posible uno de los principales problemas financieron de Argentina, que le impide acceder a participar en los mercados internacionales.

La oposición critica la medida argumentando que esto significa una "entrega de la soberanía" argentina a unos financistas cuya especialización es aprovecharse de los malos momentos de las economías para hacer negocios.

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