Las 29 personas que resultaron heridas en la explosión de una bomba el sábado en Nueva York fueron dadas de alta este domingo, pero las autoridades aún desconocían las motivaciones del ataque, ocurrido pocos días antes de que se instale la Asamblea General de Naciones Unidas.

"Los 29 heridos fueron dados de alta y salieron del hospital. Es una muy buena noticia", dijo el comandante de bomberos de la ciudad, Daniel Nigro, en una conferencia de prensa.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, señaló de su parte que aún se desconocía el móvil del ataque.

"No sabemos la motivación, no sabemos su naturaleza. No sabemos si tuvo una motivación política o si fue una motivación personal", dijo De Blasio en una conferencia de prensa al día siguiente del bombazo.

"Todas las teorías sobre lo que ocurrió y sus conexiones serán analizadas, pero todavía no tenemos evidencia concreta", añadió el alcalde.

El gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, descartó que el ataque con bomba esté vinculado con el "terrorismo internacional", mientras que el comisionado de la policía de la ciudad, James O'Neill, señaló que "al menos hasta ahora ninguna persona o grupo han llamado para declararse responsables".

El estallido, que causó también destrozos, ocurrió en la calle 23 Oeste del elegante barrio de Chelsea a las 20H30 locales (00h30 GMT del domingo); una hora de mucho ajetreo en esa área de lujosos apartamentos, colmada de bares y restaurantes.

El ataque se produjo dos días antes de que líderes mundiales encabezados por el presidente Barack Obama converjan en Nueva York para la Asamblea General de la ONU, para cuya seguridad serán desplegados mil agentes adicionales.

La explosión reavivó los temores de un ataque yihadista, tan solo una semana después de las conmemoraciones por los 15 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas, que causaron unos 3.000 muertes.

"La explosión de una bomba en Nueva York es obviamente un acto terrorista, pero (este ataque) no está vinculado al terrorismo internacional. Es decir, no hemos hallado conexiones con el grupo Estado Islámico", dijo este domingo el gobernador Cuomo.

"No hay razones para pensar que haya otra amenaza en lo inmediato", añadió Cuomo.

Otros artefactos

El gobernador también confirmó que otro artefacto explosivo --un especie de olla de presión a la cual habían sido conectado cables eléctricos y un teléfono celular-- fue encontrado sin estallar unas cuadras más lejos, sobre la calle 27.

Además, una bomba artesanal fue colocada el sábado en Nueva Jersey en la ruta de una carrera organizada por el Cuerpo de Marines.

El artefacto estaba programado para hacer explosión en un punto en el que los competidores de la carrera de cinco kilómetros debían pasar frente a un cesto de basura donde estaba oculta la bomba. Pero el retraso en el inicio de la competición evitó que la explosión causara heridos, dijo Al Della Fave, portavoz de la fiscalía local.

En Minnesotta, un hombre realizó también el sábado un ataque con cuchillo en el que hirió a ocho personas en un centro comercial.

Pero las autoridades descartaron que ese atentado esté relacionado con la explosión en Nueva York.

Blair Anderson, jefe de la policía de St. Cloud en Minnesota, dijo a la cadena CNN que "hasta ahora no tenemos ninguna evidencia que sugiera una conexión", pero confirmó que el atacante en su ciudad había preguntado a sus víctimas si eran musulmanas antes de apuñalarlas.

La agencia Amaq, órgano de propaganda del grupo EI, anunció el domingo que el autor del ataque en Minnesota "era un soldado del Estado Islámico, que respondió a los llamados para tomar como blancos a los ciudadanos de los países miembros de la coalición de los cruzados".

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