El flujo migratorio desde el norte de África y el este del Mediterráneo hacia Europa, cruzando el Mediterráneo, no cesa. Con una guerra civil siria que pareciera no tener fin, y a pesar de que el Isis se ha debilitado, son miles los sirios y afganos los que se lanzan al peligro del mar. Y siempre en balsas precarias.

Este viernes, la Guarcia Costera italiana rescató a 1.000 personas que viajaban hacia Sicilia en un barco ilegal. La mayoría eran mujeres y niños. Además, encontraron a 17 personas muertas.

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