Según cuenta el diario Telegraph, la Policía de Texas empezó a investigar la posible estafa después de recibir una denuncia de los Servicios de Protección al menor.

Fue entonces cuando descubrieron que en unos análisis recientes que se le habían realizado, la joven no presentaba ningún cáncer y que había sido la propia madre la que había difundido, tanto a personas de su propio entorno como por Internet, que su hija tenía un cáncer terminal que acabaría con su vida en pocos meses.

Juanita García ha sido condenada por explotación de un menor y tendrá que hacer frente a una fianza de 10.000 dólares.

Además, la Policía ha dado a conocer este hecho para que las personas que dieron su dinero a esta supuesta buena causa puedan recuperarla y para advertir al resto de la sociedad.

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