La policía británica constató un incremento del 42% de los ataques racistas o xenófobos en las semanas posteriores al referéndum sobre la Unión Europea del 23 de junio, dominado por la aversión a los inmigrantes.

Entre el 16 de junio y el 30, se registraron más de 3.000 incidentes de este tipo en el país, un incremento de 42% respecto al mismo periodo del año pasado, informó el Consejo nacional de comandantes de policía.

Además, entre el 24 de junio (nada más conocerse el resultado del referéndum, por el que se aprobó la salida de Reino Unido de la UE) y el 2 de julio la policía metropolitana londinense recibió 599 notificaciones de sucesos motivados por el odio racial.

Esas cifras representan una media de 67 incidentes diarios, por encima de la media de 44 incidentes que se registraba antes de la consulta.

"Es inaceptable y socava la diversidad y la tolerancia de la que deberíamos enorgullecernos", dijo Mark Hamilton, el oficial a cargo de este tipo de delitos en el consejo.

Las comunidades extranjeras más numerosas en el Reino Unido son la india y la polaca. Muchos hindúes llegan a la isla de forma ilegal con la promesa de nuevas oportunidades. Mientras, la población polaca se hizo muy numerosa desde el ingreso de su país a la Unión Europea en 2004.

Alrededor de 700.000 polacos han llegado desde entonces, sumándose a los 200.000 hijos de polacos llegados después de la Segunda Guerra Mundial. El polaco es el tercer idioma más hablado del Reino Unido, después del inglés y el galés.

El Reino Unido ha rechazado dar asilo a la cantidad de refugiados sirios que la Unión Europea les había pedido a los países miembros que acogieran. Es uno de los motivos por los cuales la popularidad del Brexit creció, hasta lograr ganar en el referendo del 23 de junio pasado.

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