El ministro australiano de Inmigración, Peter Dutton, aseguró hoy que inmigrantes en los centros de detención que tiene Australia en Nauru y Papúa Nueva Guinea presentan denuncias falsas a fin de lograr asilo en el país.

Las declaraciones se producen tras la filtración de más de 2.000 informes de incidencias que detallan episodios de violencia sexual y amenazas contra mujeres y actos de autolesiones entre los inmigrantes internos en el recinto de Nauru.

"He sido informado de que algunos incidentes presentan falsas acusaciones de asalto sexual, porque al final esta gente ha pagado a traficantes de personas para venir a nuestro país (...) Algunas personas incluso han llegado al extremo de autodañarse para llegar a Australia", dijo Dutton a la radio "2 GB".

El ministro señaló también que las denuncias deben ser investigadas por las autoridades de Nauru.

Los documentos, publicados la víspera por la edición australiana del diario "The Guardian", detallan los abusos y traumas en niños y mujeres internas en el centro para inmigrantes que Australia alberga en la vecina república de Nauru.

Entre los papeles se describen numerosos casos de asalto sexual, en especial contra jóvenes internas, perpetrados por guardias de seguridad, otros internos o ciudadanos locales.

Más de un centenar de los informes, según apunta la fuente, reseñan casos de autolesiones entre los detenidos, entre ellos varios intentos de suicidio.

Australia reactivó en 2012 su política para la tramitación en países terceros de las solicitudes de inmigrantes que viajan a Australia en busca de asilo, y acordó la apertura de centros de detención en Papúa Nueva Guinea y Nauru.

La ONU y grupos de defensa de los derechos humanos han criticado estos centros de detención en los que un comité del Senado australiano investiga denuncias de presuntos abusos sexuales a varios internos y otras violaciones.

En un informe reciente, Human Right Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI) denunciaron que los solicitantes de asilo, entre ellos mujeres y niños, transferidos por Australia a Nauru son víctimas de abusos graves, trato inhumano y negligencia.

Muchos de los inmigrantes retenidos en Nauru y Papúa Nueva Guinea han huido de conflictos como los de Afganistán, Darfur, Pakistán, Somalia y Siria, y otros que han escapado de la discriminación o de la condición de apátridas como las minorías roginyá de Birmania, o bidún, de la región del Golfo.

 

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