Cinco hombres y una mujer fueron localizados heridos este lunes con manos amputadas y con huellas de tortura en un suburbio de Guadalajara (oeste), la segunda ciudad de México, informaron autoridades del estado de Jalisco.

Las víctimas habrían sido agredidas por un grupo criminal presuntamente ligado al narcotráfico y que además les pintó en la frente "soy ratero" o "soy rata" (ladrón).

"Su estado de salud es delicado, les cortaron las manos (...) y les dejaron los muñones sólo cubiertos con vendas" o plásticos, dijo a la prensa Roberto Larios, comandante de la policía municipal de Tlaquepaque, en la zona metropolitana de Guadalajara, donde se reportó el hecho.

Junto con las seis víctimas, se encontró el cadáver de un hombre que no sufrió a amputaciones pero que se presume murió por golpes.

Luego de las primeras indagatorias, las autoridades presumen que el crimen podría estar ligado con la venta de droga al menudeo y encontraron que dos de los hombres a los que se les cortaron las manos tienen antecedentes penales.

A unos metros de las víctimas quedaron abandonadas dos bolsas de plástico con los restos cercenados. Según testigos, las víctimas habrían sido conducidas al sitio en dos camionetas y abandonadas en la calle.

En el sitio se encontró una cartulina en la que se lee "esto nos pasó por rateros" (ladrones), se amenaza a los que roban o maltratan a mujeres y niños y es firmado por el "grupo élite antiratas".

La fiscalía ha identificado a la mujer, de 44 años, y a su esposo, el hombre que falleció y que tenía 39 años. Las otras víctimas tienen entre 25 y 43 años.

La violencia en Jalisco, en la costa del Pacífico, se ha recrudecido en los últimos años por la presencia del cartel Nueva Generación, considerado uno de los más poderosos que actúan en México.

 

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