Las principales bolsas europeas volvieron a registrar caídas generalizadas, desde el 1,83 % del selectivo español hasta casi el 4 % de Milán, por la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea, que ya el pasado viernes hundió las plazas del Viejo Continente.

Después de que el viernes se esfumara un billón de dólares de los mercados bursátiles europeos, los inversores han vuelto a optar por las ventas, especialmente en el caso de la bolsa italiana, arrastrada también por las dudas sobre su sector financiero.

A continuación Fráncfort, que se dejó un 3,02 %; París, un 2,97 % y Londres, un 2,55 %, en tanto que Madrid, que empezó la sesión bastante animado por los resultados de las elecciones generales, en las que el PP vuelve a ser el partido más votado y Podemos pierde fuerza, finalmente retrocedió el 1,83 %.

En tan sólo dos días, la Bolsa española se hundió un 13,95 %, lo que supone una pérdida de capitalización de sus empresas de 64.700 millones de euros (71.807 millones de dólares al cambio actual), de los que casi 27.400 millones (24.687 millones de dólares) correspondían a la banca.

Así, el IBEX 35 retrocedió a mínimos de hace tres años y pierde en el año casi un 20 %, si bien a la Bolsa de Milán le va aún peor, con un descalabro acumulado en el ejercicio próximo al 29,5 %, el más abultado de las principales plazas europeas.

Los expertos tienen claro que el "brexit" seguirá afectando a las bolsas europeas, que hoy fueron incapaces de contagiarse del cierre positivo de las asiáticas, con un alza del 2,39 % en el índice Nikkei de Tokio y del 1,45 % en el de Shanghái.

La apertura en negativo de Wall Street, que terminó la sesión del vienes en rojo con pérdidas del 3,59 % en el S&P 500 y del 3,39 % en el Dow Jones, tampoco animaba a los inversores.

En el mercado de deuda, sin embargo, las elecciones españolas sí tuvieron una repercusión positiva y permitieron que, a pesar del "brexit", la prima de riesgo nacional se colocara por debajo de la italiana por primera vez desde el 16 de julio de 2015.

El riesgo país español cerró en 157 puntos básicos y el italiano acabó en 163, después de que el bono alemán cayera al -0,116 %, un nuevo mínimo histórico que le refuerza como valor refugio.

Lo mismo ocurrió con el oro, que al cierre de la sesión bursátil en Europa se pagaba ya a 1.322 dólares la onza, con un repunte del 0,49 % hasta máximos del año.

Los inversores también acudieron hoy al mercado de divisas, en concreto a la compra del yen, que se ha impuesto hoy a todas sus competidoras y se revalorizaba un 0,37 % ante el dólar, un 1,10 % ante el euro y casi un 4 % ante la libra poco antes de las 19 horas.

La divisa británica vuelve a ser la más depreciada y se dejaba a la misma hora un 3,37 % ante el dólar, por lo que se cambia a 1,3218 dólares, por debajo de los mínimos del viernes, y un 2,80 % frente al euro, lo que hace que se pague a 1,1975 euros.

La moneda común también se anotaba a esta hora depreciaciones frente al resto de monedas y solo conseguía imponerse a la corona noruega y a la libra, ya que la incertidumbre sobre cómo será la salida de Reino Unido genera dudas sobre la divisa de la Unión Europea.

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