Dos bombarderos estadounidenses B-1B sobrevolaron este martes Corea del Sur en una demostración de fuerza contra Corea del Norte cuatro días después de su quinto ensayo nuclear.

Los aviones supersónicos entraron a las 10h00 (01h00 GMT) en el espacio aéreo surcoreano en la vertical de la base aérea estadounidense Osan de Pyeongtaek, a 64 km al sur de Seúl.

Cada uno de los aparatos, procedentes de la base aérea Andersen de Guam, en el Pacífico, iba escoltado por cazas estadounidenses y surcoreanos.

"La demostración de hoy es sólo un ejemplo de toda la gama de capacidades militares de esta sólida alianza que busca proporcionar y reforzar la disuasión", declaró el general Vincent Brooks, comandante de las fuerzas estadounidenses en Corea del Sur.

"La prueba nuclear norcoreana constituye una escalada peligrosa y plantea una amenaza inaceptable", añadió el general, que reiteró "el compromiso inquebrantable" de Estados Unidos con la defensa de sus aliados en la región.

Estados Unidos "adoptará las medidas necesarias para lograrlo, mediante operaciones como la de hoy y el despliegue de la batería THAAD (Terminal High Altitude Air Defense) en la península coreana", añadió en referencia al escudo antimisiles estadounidense que debe ser instalado en Corea del Sur.

China se opone firmemente al despliegue de estos sistemas ultrasofisticados tan cerca de su territorio por estimar que podrían servir para vigilar sus propios sistemas militares.

La oposición surcoreana también se muestra hostil al estimar que el THAAD va a empeorar la situación regional.

Los vuelos del martes "tenían como objetivo hacer una advertencia clara a Corea del Norte acerca de sus ensayos nucleares, para impedir toda provocación suplementaria", declaró a los periodistas Moon Sang-Gyun, portavoz del Ministerio surcoreano de Defensa.

Washington había efectuado vuelos similares en respuesta a las precedentes pruebas nucleares de Pyongyang.

Unos 28.500 militares estadounidenses están desplegados en Corea del Sur.

Corea del Norte, que ha multiplicado los tests de misiles estos últimos meses, realizó el pasado viernes su ensayo nuclear más potente, realizado como los precedentes en Punggye-ri (noreste).

Pyongyang afirmó que ensayó una cabeza nuclear susceptible de ser montada en un misil.

PUB/NL