Dos meses antes de que Lane Graves, el niño de dos años que murió tras ser arrastrado por un caimán desde un hotel en Disney World, bomberos del mismo recinto habían sido sancionados por alimentar a los reptiles dentro del parque.

La amonestación llegó a la base de Reede Creek, el cuartel que funciona al interior del centro de entretención, y que se encuentra en las cercanías del hotel donde el niño fue arrastrado hace un mes por el animal.

Según la información dada a conocer por el diario Orlando Centinela, los bomberos habrían sido advertidos en abril, tras ser descubiertos alimentando a dos caimanes.

Cabe mencionar que las leyes de la ciudad son bastante restrictivas en este sentido, ya que este tipo de conductas provoca que los animales le pierdan el miedo a las personas.

Al respecto, el capitán Claude Rogers, afirmó que se llamó la atención a los bomberos que fueron detectados en el acto ilegal. "Los bomberos alimentando a los cocodrilos sólo agravan la situación".

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