Los propios padres señalaron la desaparición el sábado. En un primer momento, afirmaron que el niño se perdió durante un paseo por la montaña, antes de retractarse y reconocer que quisieron reprenderlo abandonándolo.

Yamato Tanooka, de 7 años, su hermana mayor y sus padres se paseaban el sábado cuando la pareja perdió la paciencia ante el comportamiento del niño, que lanzaba piedras a los coches y a los transeúntes, informaron la policía japonesa y los medios de comunicación.

En el trayecto de vuelta, los padres le hicieron salir del coche y lo dejaron al borde de la carretera en medio del bosque, antes de seguir su camino durante unos 500 metros.

"Dijeron que volvieron inmediatamente al lugar pero que el niño ya no estaba donde lo habían dejado", explicó un portavoz de la policía local a AFP.

Un representante de la localidad de Nanae, expresó su preocupación sobre el paradero del pequeño en una zona montañosa, "donde pasan pocas personas y coches". Y añadió que no es "sorprendente" cruzarse a osos.

El padre de Yamato confesó su angustia a la televisión y se disculpó por las molestias ocasionadas a tantas personas.

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