La justicia arrestó este martes en Argentina al constructor y petrolero Lázaro Baéz, un empresario acusado de presunto lavado de dinero que multiplicó su fortuna durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015).

Báez, de 59 años, está imputado de desviar fondos hacia cuentas en Suiza durante los 12 años de gobierno de los Kirchner, con quienes mantuvo una amistad.

El detenido creó un imperio de negocios en la sureña Santa Cruz (Patagonia), provincia que fue plataforma de lanzamiento de los Kirchner a la política nacional. Báez ganaba las licitaciones petroleras y de obras públicas.

El juez Sebastián Casanello ordenó la detención ante la posibilidad de que Báez omitiera presentarse a declaración indagatoria este jueves.

Medios de la prensa argentina sostienen que Baéz manejaría dinero de la familia Kirchner, pero incluso el juez desestimó la sospecha por falta de pruebas.

"La ex Presidenta no está involucrada en este proceso. Nosotros investigamos lavado de dinero con origen delictivo", había declarado Casanello a la televisión el 21 de marzo pasado.

El magistrado admitió, en cambio, que fue decisivo en el caso la filtración de un video de la TV local. En la imagen se ve a Martín, un hijo de Báez, contando sumas de dinero junto con otras personas sobre una mesa en una compañía financiera con sede en el exclusivo barrio de Puerto Madero.

"Los videos son una prueba y por eso llamamos a indagatoria a Lázaro Báez. Hasta ahora no había pruebas con la contundencia de los videos", había señalado Casanello.

El caso ocurre en medio de la conmoción por la aparición de una sociedad 'offshore' del presidente Mauricio Macri en Bahamas, filtrada por los llamados 'Panama Papers' de un consorcio internacional de periodistas.

El presidente ha dicho que no cometió ningún ilícito, que la firma nunca operó durante 10 años y que no tiene nada que ocultar. Su padre, el magnate Franco Macri, dijo ser el responsable de aquella inscripción en Panamá con el objeto de invertir en Brasil, proyectó que nunca prosperó.

El caso Báez también aparece en el marco de una ofensiva de la justicia contra ex funcionarios y empresarios vinculados al kirchnerismo, como el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, arrestado en una causa por compra de trenes a España y Portugal con un lote en mal estado en 2005.

El momento culminante de la embestida judicial será el 13 de abril cuando Cristina Kirchner tenga que declarar ante el juez Claudio Bonadio. El kirchnerismo (peronismo de centroizquierda) intentó varias veces en vano destituirlo bajo la acusación de ser funcional a los intereses de Macri.

A Kirchner la acusa de dañar el erario del Banco Central con la venta a futuro de dólares a 10 pesos para frenar en septiembre de 2015 expectativas de devaluación. Pero Macri devaluó en diciembre y el Banco Central debe afrontar ahora fuertes pagos a empresas a 15 pesos por dólar.

PUB/SVM