Donald Trump volvió a modificar su equipo de campaña, que ahora dirigirán un conservador ejecutivo de internet y un encuestador, en medio de su continua caída en los sondeos hacia las presidenciales de noviembre en Estados Unidos.

El candidato republicano también anunció que esta semana su campaña lanzará propaganda en TV por primera vez. La reticencia del magnate inmobiliario a comprar avisos en televisión sorprendió a los observadores, en momentos en que su carrera hacia la Casa Blanca enfrenta dificultades.

El exbanquero de Goldman Sachs, Stephen Bannon y ahora presidente ejecutivo del influyente sitio Breitbart News, será el jefe ejecutivo de la campaña, según un comunicado, mientras que una de las principales asesoras de Trump, Kellyanne Conway, encuestadora republicana de larga data, será la directora del equipo.

La asociación con Bannon, uno de los agitadores más influyentes del campo conservador parece ser la señal de que Trump, lejos de querer tender la mano a los electores moderados, pretende volver a lo que le permitió ascender en las primarias republicanas: grandes mitines ruidosos y declaraciones eufóricas y polémicas, a fin de ocupar la atención mediática, cueste lo que cueste.

"Conozco a Steve y a Kellyanne desde hace muchos años. Son extremadamente capaces, son gente altamente calificada que ama ganar y sabe como ganar", afirmó Trump en un comunicado.

"Creo que estamos integrando a algunos de los mejores talentos en política, con la experiencia y el conocimiento necesario para derrotar a Hillary Clinton en noviembre y continuar compartiendo mi mensaje y visión para hacer a Estados Unidos grande otra vez", agregó.

"Núcleo de cuatro"
Bannon supervisará al personal de campaña, operaciones y "la perspectiva estratégica de las principales iniciativas", detalla la declaración.

Conway se centrará en la "comunicación", viajando regularmente con Trump, al tiempo que trabajará estrechamente con Bannon y el presidente de la campaña, Paul Manafort.

La campaña anunció también que los cambios se producen en medio de lo que califica como un crecimiento significativo de la candidatura de Trump, "con la contratación de la primera campaña importante en TV de la elección general, que comenzará sobre el fin de esta semana, junto a importantes operadores que se integrarán al movimiento prácticamente a diario".

Conway negó que los cambios en el equipo constituyan una reestructuración.

"Es una expansión para un período muy intenso hacia el final de la campaña", dijo al diario The New York Times.

"Nos reunimos como el 'núcleo de cuatro' hoy", dijo al cotidiano, refiriéndose a ella, Bannon, Manafort y al asesor de Manafort, Rick Gates.

En junio Trump despidió a su entonces director de campaña, Corey Lewandowski, a quien se atribuía el éxito inicial del magnate en las primarias.

Pero en el camino a la convención del Partido Republicano, Lewandowski se sintió marginado por operadores políticos con más experiencia, como Manafort.

Lewandowski también había atraído críticas luego de un incidente con una periodista de Breitbart News, quien lo acusó de haberla sacudido de un brazo luego de formular una pregunta no bien recibida.

Refiriéndose a Trump, Lewandowski, ahora comentarista de la cadena CNN, dijo que el candidato republicano "es alguien que va con el sable en mano y no duda jamás en ir al combate, ya que considera que en política todos los golpes valen".

Caída en sondeos
El presidente de la campaña de Trump, Paul Manafort, que en los últimos días fue objeto de críticas por sus nexos con el proruso expresidente ucraniano Viktor Yanukovich, continuará en su cargo.

Investigadores de un caso de corrupción en Ucrania sostienen que Manafort recibió años atrás un pago ilegal, no registrado de 12,7 millones de dólares en efectivo, informó el lunes The New York Times.

Manafort emitió un comunicado negando vehementemente que hubiera obrado mal. "La sugerencia de que acepté pagos en efectivo carece de fundamentos, es disparatada y ridícula".

A menos de 90 días de la elección, la campaña de Trump es muy cuestionada, luego de una serie de errores que llevaron incluso a miembros de su propio partido a rogarle que retirara sus intempestivas declaraciones.

Las críticas de Trump a la familia de un soldado de origen musulmán caído en Irak son vistas por muchos analistas como una monumental metida de pata y un punto de inflexión en la ardua carrera hacia la presidencia.

Según un sondeo de NBC News/Survey Monkey conocido el martes, Clinton lleva una ventaja de seis puntos a Trump, 43% contra 37%, con dos candidatos de partidos menores totalizando un 15%.

La confianza en Trump se erosiona también entre los inversores, según un sondeo de Bloomberg Politics/Morning Consul. En julio un 42% de los votantes que tienen activos en bolsa, incluyendo cuentas personales de retiro, consideró que sus valores serían más rentables si el republicano conquista la presidencia, contra 50% en junio.

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