En los diez días posteriores a la elección del republicano Donald Trump como presidente de Estados Unidos, se registraron cerca de 900 incidentes racistas o xenófobos en todo el país, según un informe divulgado el martes.

"No tengo ninguna duda de que (los datos) son inferiores a la realidad", comentó Richard Cohen, presidente de la asociación de monitoreo Southern Poverty Law Center.

"En numerosas ocasiones, aquellos que nos informan sobre actos de odio indican que nunca antes habían visto algo así", destacó.

La ONG registró 867 casos de hostigamiento e intimidación en los diez días siguientes a la victoria de Trump, el 8 de noviembre, en parte por la seducción que provocó su discurso anti-inmigración, anti-musulmán y sexista. Los episodios se repiten.

"Muchos autores (de esos actos) evocaron el nombre de Trump durante los ataques, lo que indica claramente que la ola de odio se relaciona con el éxito electoral del republicano", asegura el informe.

En la mayoría de los casos se trata de grafitis y agresiones verbales, aunque también se registraron agresiones físicas violentas. Varios incidentes fueron contra inmigrantes y negros.

Los casos ocurrieron en casi todos los estados del país, con California a la cabeza (99 casos), en colegios, muros de una iglesia, puertas de una sinagoga, calles y sobre vehículos.

 

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