"En la presente hora de grave polarización que vive la hermana República Bolivariana de Venezuela, los Ministros de Relaciones Exteriores abajo firmantes, en representación de sus respectivos Gobiernos, formulan un urgente llamado a un efectivo diálogo político y a un genuino entendimiento cívico entre todos los actores políticos y sociales de esa nación hermana", dice el texto.

La inédita declaración, firmada por la canciller de Argentina, Susana Malcorra, de Chile, Heraldo Muñoz, y de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, advierte además que los "problemas de Venezuela deberán ser resueltos por los propios venezolanos, de conformidad a su institucionalidad y observando los compromisos internacionales de plena protección de los derechos humanos y las libertades individuales".

Los tres países, asimismo, expresaron "su fraternal disposición a acompañar mediante un grupo de amigos dicha imperiosa tarea de reencuentro nacional", al tiempo que afirman que confían en que los venezolanos honrarán su compromiso "con las soluciones políticas pacíficas y de consenso, desalentando así alternativas radicales que lo alejen de las vías democráticas".

Venezuela vive una aguda crisis política y económica. La oposición al gobierno de Nicolás Maduro advirtió que la posibilidad de un levantamiento militar "está en el ambiente", mientras impulsa un referendo revocatorio de su mandato.

En tanto, una mediación internacional de expresidentes anunció el jueves que intentará abrir un diálogo en este país a instancias de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

La gestión internacional surge en medio de un estado de excepción declarado hace una semana por Maduro, y que la noche del jueves fue declarado "constitucional" por el Tribunal Supremo de Justicia, pese a que el Parlamento lo había rechazado el martes por considerar que "profundiza la grave alteración del orden constitucional y democrático que padece Venezuela".

En el país caribeño hay un creciente malestar social ante la dramática escasez de alimentos, y la alta inflación que en 2015 fue del 180,9%. El FMI proyecta para este año un 700%.

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