Un tribunal de la ciudad china de Cantón (sur del país) ha resuelto a favor de la empresa local Daming Lianhe la disputa que mantenía con su competidora japonesa Okamoto sobre cuál de las dos había fabricado el preservativo más fino del mundo.

Según informó hoy el diario hongkonés South China Morning Post, el juzgado ratificó que, con 0,036 milímetros de grosor, los condones fabricados por la compañía china ostentan el Récord Guiness a la mayor delgadez en un preservativo.

El tribunal obligó a la compañía nipona a pagar la simbólica multa de un yuan (0,16 dólares, 0,14 euros) por daños y perjuicios a su rival china y también ordenó a Okamoto que deje de promocionar sus preservativos con el lema de "titular del récord de finura", ya que Daming Lianhe le arrebató ese honor en diciembre de 2013.

El fabricante de profilácticos japonés entró en el Libro Guiness en marzo de 2012 gracias a un modelo de preservativos de sólo 0,038 milímetros, aunque, en apenas 20 meses, la empresa del país vecino adelgazó los suyos 0,002 milímetros más, con lo que ocupó su lugar.

Okamoto, sin embargo, continuó anunciando sus productos como los más finos del mundo incluso después de que el Daming Lianhe se alzara con el récord, lo que le valió una denuncia por parte del fabricante chino al entender que estaba incurriendo en publicidad engañosa, una demanda a la que el juzgado ha dado la razón.

 

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