La victoria del magnate inmobiliario en la elección presidencial estadounidense, ausente en la cita de Lima pero en boca de todos, amenaza con quebrar el acuerdo transpacífico TPP y con relanzar medidas de competencia con Pekín.

Esa encrucijada dominará las discusiones de este foro, que reúne a las 21 economías de ambos lados del Pacífico que más se han beneficiado de la globalización, cada vez más cuestionada por la opinión pública en Europa y EEUU.

Los países de la APEC, reunidos hasta el domingo en la capital peruana, representan el 60% del comercio mundial y el 40% de la población.

El acuerdo de libre comercio TTP fue firmado en 2015 por 12 países (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, EEUU y Vietnam).

Fue impulsado por el gobierno de Barack Obama, que puso al eje Asia-Pacífico en el centro de su estrategia económica, y dejó a China de lado. Pero solo entrará en vigor si Washington lo ratifica.

Ahora bien, Donald Trump, gran apologista del proteccionismo y de la defensa de los empleos de la industria estadounidense, la emprendió durante su campaña contra el "terrible acuerdo" de libre comercio TPP.

También anunció que iba a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá, en vigor desde 1994.

"No hay duda de que si fracasa el TPP, será una enorme victoria política y económica de China", declaró a AFP Brian Jackson, economista jefe para China de la consultora IHS Global Insight. "Su fracaso minaría la credibilidad de EEUU para cualquier futura negociación en la región", destaca el analista.

- La alternativa china -

"En el terreno económico, está claro que China actuará con vigor en la firma de acuerdos de comercio regionales para asegurarse de que mantendrá accesos competitivos a los mercados de la región", agregó Jackson.

"Lo habría hecho si se aprueba el TPP. Pero si fracasa, eso fortalecerá considerablemente su posición negociadora en su condición de principal fuente alternativa de salida" comercial, dijo.

Pekín aprovecharía la oportunidad para rediseñar el paisaje de los intercambios económicos en Asia impulsando sus propios tratados comerciales, sobre todo su proyecto de Zona de Libre Comercio Asia-Pacífico (FTAAP), que busca integrar a los 21 miembros de la APEC.

China también presentará el RCEP, un proyecto de acuerdo de libre comercio entre la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), Australia, China e India, entre otros, pero sin EEUU.

"El proyecto de RCEP es una posible alternativa asiática al TPP", opina Marcel Thieliant, de Capital Economics.

En una entrevista con el Financial Times publicada el miércoles, el ministro australiano de Comercio, Steven Ciobo, se mostró interesado en la solución china. "Cualquier decisión que nos permita reducir las barreras comerciales, facilitar las exportaciones e impulsar el crecimiento y el empleo es un paso en la buena dirección", declaró.

"Por el momento, predomina la incertidumbre. Hay más preguntas que respuestas y este tema absorberá las discusiones formales e informales en la cumbre" de Lima, destacó Carlos Malamud, profesor del Instituto Elcano de Madrid.

"Trump va a actuar, eso es cierto (...). Y los países que tienen más para perder son los dos países vecinos de EEUU, Canadá y México", agregó.

No obstante, "la prédica anti-libre comercio era para uso electoral interno. Ahora bien, lo que también es cierto es que la economía de EEUU depende en gran parte del exterior", destacó Malamud.

"Trump está tomando conciencia de los riesgos y costos que tendría para los trabajadores estadounidenses aumentar, por ejemplo, en un 25% los impuestos a la importación de algunos productos", aseguró.

"En caso de guerra comercial entre dos países, ambos tienen mucho para perder. Lo que es seguro es que si EEUU le da la espalda a América Latina, China sacará provecho", añadió.

 

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