La candidata presidencial, Keiko Fujimori, favorita en los sondeos, prometió el jueves aplicar un ambicioso plan para derrotar a la inseguridad ciudadana, una de las mayores preocupaciones de los peruanos, durante un masivo mitín de cierre de campaña a tres días de las elecciones generales.

"Como para luchar contra el terrorismo se convocó a las rondas campesinas y a los comités de autodefensa, de la misma manera convocaremos a las juntas vecinales y las rondas urbanas para que nos ayuden a enfrentar este flagelo", dijo Fujimori en tácita analogía con la exitosa estrategia que ayudó a vencer a las guerrillas durante el gobierno de su padre Alberto Fujimori, hoy preso por crímenes de corrupción y contra los derechos humanos.

"¡Tengo los pantalones bien puestos para acabar con la delincuencia!", exclamó Keiko al reclamar el respaldo mayoritario en las urnas que le permita obtener más del 50% de los votos este domingo y evitar así un balotaje que podría ser desfavorable.

La candidata de la derechista Fuerza Popular se halla a las puertas, por segunda vez, de ganar unas elecciones que podrían convertirla en la primera mujer en gobernar Perú, con un 35% de intención de voto en promedio.

Keiko, de 40 años, se dirigió a sus seguidores desde la explanada del estadio Monumental, un amplio espacio público utilizado tradicionalmente para conciertos de música pop en la periferia este de Lima. Su mitín se inició con conciertos de cumbia y música popular.

Anunció también un endurecimiento de la política penitenciaria, con cárceles a más de 4.000 metros de altitud, para albergar a sicarios, violadores y delincuentes de alta peligrosidad. Una propuesta muy similar a la de su progenitor cuando trasladó a prisiones altoandinas a presos de los grupos armados Sendero Luminoso y el Mrta, que sembraron terror en el país, para incomunicarlos.

- Pugna por el segundo lugar -

La aspirante Verónika Mendoza, del izquierdista Frente Amplio marcha segunda en los sondeos, en empate técnico en alrededor del 15% con el centroderechista Pedro Pablo Kuczynski, de Peruanos por el Kambio.

La candidata de 35 años cerró también su campaña en un concurrido mitín en la céntrica plaza 2 de Mayo, en Lima, lugar tradicional de las manifestaciones obreras y de la izquierda peruana desde hace cuatro décadas.

"Sí hay posibilidad de cambio, no perdamos la esperanza ni la posibilidad de cambio. Hay una guerra de miedo y odio, con ataques y mentiras en contra nuestra, porque saben que estamos a un pasito de la segunda vuelta", indicó Mendoza al reiterar su promesa de aplicar un cambio en la política económica que priorice la ayuda social, en un país donde la desigualdad se incrementó en dos décadas de la mano de un programa monetario ortodoxo.

Mendoza, con una posición que no ha gustado a los mercados, resaltó su rechazo a que Perú ratifique el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), que el gobierno actual ya firmó, debido al impacto negativo que según ella tendrá -entre otras razones- en la salud porque aumentará el precio de los medicamentos.

Paralelamente el candidato Pedro Pablo Kuczynski, de 77 años, cerró su campaña en Cusco, la antigua capital del imperio incaico en el sureste del país, una región donde se halla relegado y le urge ganar votos.

Exbanquero de Wall Street y ex funcionario del Banco Mundial, prometió masificar el gas natural, dotar de servicios básicos de agua a sectores rurales y repotenciar el turismo en la región.

"Solo unidos haremos un país diferente para todos, para construir juntos un Perú seguro, moderno y próspero", invocó.

- Cuenta regresiva -

En total diez candidatos postulan a la presidencia peruana para reemplazar a partir del 28 de julio por un período de cinco años al saliente gobernante Ollanta Humala. En total 23 millones de peruanos están habilitados para sufragar, en un país donde el voto es obligatorio.

La campaña finalizó formalmente este jueves debido a que empieza a regir desde el viernes la prohibición de reuniones o manifestaciones públicas de carácter político, según la ley electoral. Los candidatos sin embargo podrán utilizar el viernes -por último día- los medios de comunicación para exhortar a la población a votar por ellos.

La prohibición se extenderá también a la venta de bebidas alcohólicas a partir del sábado y por 48 horas, hasta el día siguiente de las elecciones del 10 de abril.

 

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