Hoy, el presidente de Estados Unidos Barack Obama dará ante el Congreso su último discurso sobre el Estado de la Nación, un símil al discurso del 21 de mayo chileno. La tradición comenzó en 1790 en Nueva York, cuando George Washington dio cuenta del estado del país en la, en ese entonces, capital provisional. En esta edición, la presentación de Obama estará marcada por los siguientes aspectos:

Optimismo. Obama buscará rescatar el tono usado en su campaña de 2008 y el mensaje de cambio y esperanza en el que basó su primera candidatura presidencial. Esta es la forma en la que pretende pedirle a los estadounidenses que terminen lo que él comenzó hace ya ocho años.
Obama pretende hablar de Estados Unidos como un lugar de posibilidades ilimitadas y sobre la tendencia natural del país hacia la innovación, la adaptabilidad y el soñar en grande.
Según sus asesores, hará mención a políticas específicas para ilustrar la descripción de lo que Obama cree que Estados Unidos puede llegar a ser. También, hablará sobre otros temas reforzándolos simbólicamente: por ejemplo, dejará un asiento libre al lado de su mujer, Michelle Obama, haciendo alusión a las víctimas fatales por el uso de armas de fuego en el país. También estará presente en un palco de honor Ryan Reyes, pareja superviviente de una de las víctimas de la balacera de San Bernardino de Los Ángeles, a quien la Casa Blanca considera una voz importante para velar por la tolerancia religiosa y cultural.

Llamado a la acción en política interna. Aunque la Casa Blanca no tiene considerado emitir la habitual explicación para sus propuestas políticas, Obama sí se referirá a las áreas en las que planea accionar. Y buscará el apoyo del Congreso.
Obama tiene la intención de trabajar para expandir Medicaid, el programa de seguros de salud para la gente necesitada. Además, quiere reformar el sistema de justicia penal, fortalecer las relaciones comerciales, frenar la violencia con armas de fuego (un tema central en 2015) e involucrar a más entidades en la lucha contra el cambio climático.
Si bien algunas de estas cosas las puede hacer ejerciendo sus facultades ejecutivas, todavía cree que los avances más importantes pueden producirse a través de la acción legislativa federal, por lo que renovará su llamado a la cooperación bipartidista, a pesar de la situación política actual.

Prioridades internacionales. La lucha contra Isis y los pasos para dar solución a la guerra civil siria son los temas que ocupan, en este momento, la parte superior de la lista de prioridades mundiales de Washington, aunque haya otros temas importantes en los que también está trabajando Obama.
En el último año de su mandato, el comandante en jefe del ejército planea mantener una estrecha vigilancia sobre Irán para que cumpla el acuerdo nuclear, y también sobre el accionar de Rusia en Ucrania. También, buscará cerrar el centro de detención en la Bahía de Guantánamo, en Cuba.
Continuará presionando al gobierno cubano de respetar los derechos humanos y la libertad del pueblo, valores fundamentales para la democracia estadounidense, y buscará fortalecer las relaciones con China y el resto de Asia.

La campaña presidencial de 2016. Por supuesto, Obama prefiere que su sucesor en el sillón presidencial sea alguien de su partido, un Demócrata. Cree que esto es importantísimo para darle continuidad a su proyecto y para que Estados Unidos desarrolle todo el potencial que él cree que tiene.
Si bien no criticará directamente a Donald Trump, si lo hará a nivel de discurso: mientras Trump aboga por hacer a Estados Unidos “grande otra vez”, Obama hablará sobre hacerlo “mejor de lo que ya es”. Y no sólo lo dirá ante el Congreso: llevará el mensaje a las calles y lo multiplicará en las redes sociales, comenzando con una sesión de preguntas y respuestas en YouTube inmediatamente después de haber finalizado el discurso.

En desacuerdo, pero no en contra. Últimamente, Obama le ha comunicado en varias ocasiones a su equipo de trabajo que le gustaría interactuar más con personas que no están de acuerdo con él, y según sus asesores, el discurso de hoy también tendrá espacio para recalcar estas intenciones. Así, les dará espacio a quienes no concuerdan con su forma de trabajar.

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