Cinco de las nueve víctimas mortales del tiroteo registrado ayer en un centro comercial de Múnich eran menores de edad, según informaron hoy fuentes policiales de la capital bávara citadas por los medios locales.

El último balance oficial de la policía tras el ataque señala que dieciséis heridos siguen ingresados en los hospitales, tres de ellos en estado grave.

El autor de los disparos, según la información hecha pública por las fuerzas de seguridad de Múnich, fue un germanoiraní de 18 años sin antecedentes penales que se suicidó tras el ataque.

No hay por el momento información sobre sus posibles motivos ni indicios que apunten a un atentado terrorista.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, se mostró hoy comprensiva con la sensación de vulnerabilidad que generan ataques como el registrado ayer en Múnich, pero garantizó que el Estado y la policía seguirán haciendo todo lo posible para proteger "la seguridad y la libertad de todas las personas".

En una declaración institucional tras la reunión del gabinete de seguridad, Merkel aseguró que se averiguarán exactamente los motivos que llevaron a un joven a matar ayer a nueve personas en Múnich, y también la radicalización islamista del refugiado que el lunes atacó con un hacha a los pasajeros de un tren.

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