La posible deportación de cubanos varados en Turbo, noroeste de Colombia, generó este miércoles expectativa en este puerto caribeño donde desde mediados de mayo han quedado represados cientos de migrantes con rumbo a Estados Unidos tras el incremento de controles fronterizos en Centroamérica.

Luego de que el gobierno anunciara la víspera que los migrantes podrán pedir un salvoconducto de "deportación voluntaria", que les otorga un plazo de días para salir del país, 38 cubanos se acercaron desde la mañana a la sede de Migración Colombia en Turbo, vigilada por decenas de miembros de la fuerza pública.

El dispositivo de seguridad fue levantado diez horas más tarde y los migrantes salieron del lugar con el permiso tras una intervención de la Defensoría del Pueblo, que vela por el respeto a los derechos humanos, y la Procuraduría, que vigila a los funcionarios, según constató un enviado de AFP.

Eduardo Díaz Pérez, uno de los cubanos que recibió el salvoconducto, dijo que las autoridades los "retuvieron" y los iban a expulsar. "A las dos de la tarde (19H00 GMT) nos retuvieron allá dentro (...) ahora nos enteramos que sí había una orden de deportación de arriba, pero gracias a Dios se les ablandó el corazón", contó a AFP.

En rueda de prensa desde Bogotá, la canciller María Ángela Holguín informó que este miércoles se entregaron 84 salvoconductos de ese tipo. "Es lo que quisiéramos que sucediera", aseguró, en referencia a que Colombia prefiere esta salida y no la "deportación obligatoria", para la que ya tiene dispuestos un avión de la Fuerza Aérea y otro de la policía.

"Hemos querido manejar esto sin ningún tipo de presión ni de fuerza", afirmó.

Más de 1.200 cubanos están alojados en una bodega de 200 metros cuadrados, prestada por un particular en Turbo, y sus inmediaciones, según un censo de la Defensoría del Pueblo. El gobierno, que no ha podido ingresar por ser propiedad privada, espera un permiso judicial de inspección para propiciar la salida de los isleños.

- "Para EEUU o para EEUU" -

Los migrantes cubanos han pedido al gobierno de Juan Manuel Santos que disponga un avión que los desplace a México para continuar desde allí su viaje hacia Estados Unidos, donde la ley les otorga ventajas migratorias, una solicitud desestimada reiteradas veces por las autoridades colombianas.

Algunos isleños han manifestado temor a represalias en caso de volver a su tierra. Según la canciller Holguín, las autoridades cubanas les han garantizado a sus pares colombianas que los migrantes "no correrán ningún riesgo de maltrato".

Pero Aliex Artiles, uno de los cubanos en la bodega, ha dicho que prefiere "morir en Turbo que regresar a Cuba". "Allá somos perseguidos, por lo que hemos dicho y por habernos ido", dijo a AFP.

Los isleños han convertido la bodega y sus alrededores en una especie de "barrio cubano", en el que llaman la atención frases escritas en cartones como "Nos vamos a EEUU o nos vamos para EEUU" o "La Calle Ocho Miami", en referencia a esa emblemática vía en la Pequeña Habana de la ciudad estadounidense.

A las afueras del almacén, donde el hacinamiento y los problemas de salubridad han sido destacados por la Defensoría, los migrantes han construido pequeños albergues donde duermen entre seis y ocho personas.

"Estamos pidiendo una solución humanitaria, que nos ayuden a la salida", aseguró Artiles, un ingeniero informático de 33 años, oriundo de Cienfuegos (Cuba), al tiempo que indicó que en las próximas reuniones con las autoridades colombianas propondrán que les otorguen un visado humanitario a Canadá.

- No a expulsión masiva -

La expulsión masiva no es una opción, advirtió por su parte este miércoles la Defensoría del Pueblo, en referencia a la compleja situación humanitaria en Turbo, adonde diariamente llegan 50 migrantes más. Colombia deberá revisar caso a caso, apuntó.

"No puede haber una deportación masiva, cada uno tiene una condición particular y propia que debe ser revisada por la autoridad migratoria", dijo en rueda de prensa el defensor del pueblo, Alfonso Cajiao.

"El punto es que este proceso sea un proceso en donde haya un respeto permanente de los derechos humanos, porque la concentración es la que está dificultando la toma de las medidas (de deportación). Es decir, el volumen de personas que llega cada día incrementa el problema, que tiene tendencia no a resolverse en el corto plazo sino a incrementarse", aseguró.

El gobierno de Colombia anunció el martes un plan de choque en sus fronteras contra la migración irregular precisamente por la llegada masiva de personas que usan al país como territorio de paso.

 

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