Las obras de construcción de un muro en la ciudad francesa de Calais, al norte del país, destinado a dificultar el paso de los inmigrantes al puerto que lleva al Reino Unido, comenzaron hoy en medio de importantes medidas de seguridad.

La estructura, de un kilómetro de largo y cuatro de alto, deberá jalonar buena parte de la carretera que lleva hasta el puerto y ha sido totalmente financiada por el Reino Unido.

Su objetivo será impedir a los inmigrantes y refugiados las maniobras que en las últimas semanas repiten para poder montar de forma clandestina en los camiones que se dirigen a los ferrys que llevan hasta territorio británico.

Las autoridades han comprobado que en las últimas noches los inmigrantes situaban árboles y otros escombros en la carretera para obligar a los camiones a detenerse y poder esconderse en ellos.

Con este muro se pretende evitar estas acciones y dificultar así el paso clandestino al Reino Unido de los inmigrantes que desde hace meses sobreviven en los campamentos de Calais.

La construcción de este muro no cuenta con el respaldo de las autoridades locales de la ciudad, que lo consideran una obra innecesaria si el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, cumple su promesa de desmantelar el campamento de Calais.

Las obras de levantamiento del muro comenzaron un día antes de que el expresidente francés Nicolas Sarkozy, uno de los favoritos para ser el candidato conservador a las presidenciales del año próximo, visite la ciudad.

Además, el actual presidente, el socialista François Hollande, también irá a Calais el próximo lunes.

 

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