El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, y su rival demócrata, Hillary Clinton, fueron golpeados el viernes por filtraciones que podrían resultar perjudiciales para sus campañas, mientras se preparan un debate clave un mes antes de la elección del 8 de noviembre.

Los republicanos lidiaban con una grabación de audio del 2005 publicada por el diario The Washington Post en la que Trump se jacta en términos vulgares de sus intentos por tener sexo con una mujer casada no identificada y de como manosea a las mujeres, afirmando que "cuando eres una estrella, ellas te dejan hacerlo".

En tanto, Wikileaks publicó un correo electrónico de colaboradores de Clinton que parece contener extractos de discursos pagados ante corporaciones, transcripciones que la campaña se ha negado a divulgar.

Todo está listo para el segundo debate presidencial en Estados Unidos, el cual se realizará la noche del domingo 9 de octubre en la Universidad Washington, en Saint Louis (Missouri), a menos de un mes de la elección que decidirá al sucesor de Barack Obama en la Casa Blanca.

De acuerdo con un sondeo de Ipsos y Reuters, Clinton aventaja con seis puntos a Trump, al registrar un 42% del apoyo a nivel nacional, contra el 36% de su rival. Incluso el ejercicio del diario Los Angeles Times, que siempre había tenido al republicano en la punta, en su resultado más reciente lo coloca con 3.9 puntos de desventaja.

Según RealClearPolitics, que elabora una media de las encuestas emitidas en EU, la ex primera dama aventaja al magnate neoyorquino en 3.8 puntos: 43.9% contra 40.1%

La demócrata Hillary Clinton es vista como favorita después de su desempeño durante el primer debate, con lo que logró reponerse de la abrupta caída que había reportado en las encuestas. Pero ahora tendrá el reto de mantener a raya al magnate republicano y mostrar su experiencia como política y ex secretaria de Estado para apuntalar su ventaja de cara a la votación del 8 de noviembre.

Por el contrario, Trump tratará de reponerse de la derrota y las secuelas post debate que le restaron puntos en los sondeos y hoy lo colocan en desventaja, como el enfrentamiento mediático con una ex reina de belleza y sus recientes declaraciones contra las mujeres.

Este debate será diferente al anterior,  la mitad de las preguntas para los candidatos en el debate en St. Louis, Missouri, serán de personas en la audiencia escogidas por la firma de sondeos entre votantes comunes. El formato del debate, llamado town hall e inaugurado en 1992, es el más impredecible para los aspirantes a la Casa Blanca. Las preguntas pueden versar sobre cualquier asunto, las formulan votantes que pueden improvisar y Gallup desconoce su contenido.

La otra tanda de interrogantes estará a manos de los moderadores, Anderson Cooper (CNN) y Martha Raddatz (ABC News), quienes tomarían en cuenta las sugerencias de los votantes a través de medios sociales y las 30 preguntas más populares presentadas en el sitio presidentialopenquestions.com.

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