El huracán Matthew, el más poderoso del Atlántico en casi una década, dejó atrás la isla de Cuba y continúa curso rumbo a Bahamas y después a Florida, Estados Unidos.

Los huracanes son las tormentas más grandes y violentas de la Tierra. Se trata de devastadores sistemas climatológicos de cientos de kilómetros de diámetro que generan vientos de al menos 74 millas por hora. Estos torbellinos de agua arrasan con todo lo que se pone a su paso.

Los ciclones tropicales son como motores gigantes que usan el aire cálido y húmedo como combustible. Por eso se forman sólo sobre océanos de agua templada, cerca del Ecuador. Como nos explica la meteoróloga chilena Michelle Adam, “los huracanes  se generan en el mar, en aguas cálidas, en Chile  tenemos aguas frías debido a la corriente de Humboldt, la temperatura del mar en nuestro país es aproximadamente de 15 grados y para que se genere un huracán las temperaturas  tienen que ser sobre los 28 grados , por esa parte, nosotros no tenemos la posibilidad de que se generen huracanes porque para que se genere una gran cantidad de  nubosidad se necesita una gran evaporación y al ser la temperatura de agua más fría nosotros tenemos la generación de nubosidad pero se nos generan los sistemas frontales, que debido a la circulación general dela atmósfera nosotros recibimos todos los sistemas frontales que  se producen  en el Oceáno Pacífico y después llegan a territorio chileno.

Son uno de los pocos fenómenos naturales que avisan con mucha anticipación, pero aún así su poder destructor toma a muchos por sorpresa. En Chile, explica Adam,  “lo más parecido a un huracán que tuvimos fue hace un par de años, cuando vivimos el desarrollo y presencia de un sistema frontal casi nunca antes visto,  que generó vientos de 120 km/h, que generó el problema de las marejadas en la costa, y se habló que tenía características de un huracán de categoría 1, aunque propiamente no es un huracán porque las características de l mismo son diferentes a las de un sistema frontal”.
 
En Chile es imposible que se genere un huracán,  si así fuese, lo que genera un huracán, independientemente de su categoría está estipulado por los daños que genera. Las categorías van de la 1 al 5, en un rango definido por la velocidad de los vientos, que determinan el daño que provoca. *

La categoría 5 por ejemplo puede provocar que se levanten autos, que se levanten los techos de las casas, pero todo depende del lugar por el que pasa. “Si un huracán pasa por Iquique, por ejemplo,  las consecuencias podrían ser devastadoras porque allí las casas están preparadas ni siquiera para que llueva, entonces no son construcciones muy pesadas y si un huracán   pasara por la zona central, ésta está un poco más preparada porque está acostumbrada a recibir un fenómeno meteorológico un poco más intenso”, sostiene.  

Cuando toca tierra, el impacto de un huracán suele ser severo. La escala de Saffir-Simpson fue creada para medir la fuerza de los huracanes en el continente americano y se utiliza cada vez más para categorizar ciclones y tifones, aunque algunas regiones utilizan otras escalas.


Por eso que en los países que hay huracanes,  analiza Adam, generalmente todas las casas tienen  construcciones subterráneas, no se preocupan de generar casas de construcción mas pesada porque puede ser dañada, lo que sí tienen  es un subterráneo habilitado con comida , con víveres,  para poder mantenerse un par de días y naturalmente, uno tiene que resguardarse, jamás  puede quedar expuesto.

*Estas son las categorías que determinan los daños que puede causar:

Categoría 1 (entre 119 km por hora y 153 km/h)
    •    Inundaciones menores
    •    Daños estructurales leves
    •    Crecida: entre 1,2 metros y 1,5 metros más de lo normal
Categoría 2 (entre 154 km/h y 177 km/h)
    •    Daños en los techos
    •    Daños en algunos árboles
    •    Crecida: entre 1,8 metros y 2,4 metros más de lo normal
Categoría 3 (entre 178 km/h y 209 km/h)
    •    Casas dañadas
    •    Severas inundaciones
    •    Crecida: entre 2,5 metros y 3,7 más de lo normal)
Categoría 4 (entre 210 km/h y 249 km/h)
    •    Algunos tejados completamente destruidos
    •    Daños estructurales importantes en las casas
    •    Crecida: entre 4 metros y 5,5 más delo normal.
Categoría 5 (más de 250 km/h)
    •    Edificios seriamente dañados
    •    Inundaciones importantes ya lejos de la costa
    •    Crecida: superior a 5,5 metros más de lo normal

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