Durante meses, Michelle Martens se dedicó a organizar citas por internet para que desconocidos abusaran sexualmente de sus propios hijos. Una situación que quedó al descubierto de la manera más trágica, con la muerte de la niña de 10 años producto de una sobredosis de metanfetaminas.

La macabra historia se registró en Albuquerque, Estados Unidos, donde Martens, de 35 años, y su último novio, Fabián González (31),fueron detenidos y acusados de secuestro, abuso infantil seguido de muerte, manipulación, conspiración y contribución a la delincuencia de un menor, además de penetración carnal de los menores.

La violación de los pequeños se arrastraba por varios meses y todo culminó para Victoria, con la muerte. El cuerpo de la pequeña no aguantó más tras ser inyectada por González con menafetaminas, para cometer el abuso, mientras la madre observaba.

Una vez fallecida, los individuos decidieron descuartizarla y quemar sus restos para deshacerse del cuerpo. Sin embargo, la policía de Albuquerque encontró la suficiente evidencia del macabro crimen en la casa de los involucrados, para detenerlos y llevarlos frente a la justicia.

Tras ser detenida, la madre confesó que durante meses organizaba citas con desconocidos para ella y sus hijos de 10 y 8 años. La madre disfrutaba observar mientras los dos pequeños eran violados, tras ser sedados.

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