Un perro callejero, ícono de las protestas sociales de la región minera de Potosí en julio pasado, se convirtió en el símbolo del No a una nueva postulación del presidente boliviano, Evo Morales, que se decidirá en un referendo en febrero de 2016.

"Petardo", como llaman al can, recibió un homenaje en el Congreso boliviano por parte de parlamentarios opositores, que lo incluyeron en su campaña, destacaron el miércoles medios locales.

"Petardo sabe que desde Potosí (suroeste) le vamos a decir No a la reelección", comentó a la prensa el senador opositor Edwin Rodríguez, promotor de la actividad.

Una ceremonia similar organizada por un grupo opositor se realizó días atrás en Cochabamba (centro). "Empezamos la campaña por el No, gracias a la ayuda y al valor de este noble animalito que ha demostrado que no le teme absolutamente a nada", dijo la diputada de derecha Norma Piérola.

Petardo se hizo famoso porque acompañó una marcha de protesta que llegó a La Paz desde Potosí en julio pasado para demandar atención a esa región minera del suroeste boliviano.

Un canal de televisión grabó al can esquivando los detonantes de dinamita, llamados precisamente petardos; los cilindros de gases lacrimógenos y los chorros de agua de los carros antimotines. Ahí nació el nombre y la leyenda.

Según algunos sondeos, Morales ganaría el referendo del 21 de febrero próximo para buscar una nueva reelección hasta 2025.

Una encuesta elaborada por la consultora Ipsos y divulgada en octubre por la red de televisión privada ATB, indicó que un 49% aprueba un eventual nuevo mandato de Morales, mientras otro 39% lo reprueba.

Si en el referendo vence el Sí, Morales estará autorizado a postularse para un cuarto mandato en las elecciones generales de diciembre de 2019. Si triunfa el No, deberá entregar el mando a su sucesor constitucional en enero de 2020, luego de catorce años en el poder, pues asumió por primera vez en 2006.

La oposición afirma que -al igual que en el próximo referendo de reforma parcial de la Constitución- el gobernante forzó la obtención del tercer mandato con una interpretación particular de las leyes.

 

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