A las 23 horas apareció Bernie Sanders, plato de fondo del día inaugural de la Convención Demócrata, en el escenario montado en el Wells Fargo Center de Filadelfia, el principal recinto deportivo de la ciudad. Consciente de que es él quien tiene la clave para unir al partido bajo una sola bandera, volvió a reiterar, como lo hiciera frente a los cientos de fanáticos que ayer en la mañana protestaban en contra de Clinton, que es a ella a quien hay que votar.

No es un buen momento para que el Partido Demócrata esté dividido. La posibilidad real de que Donald Trump, hace un año una mala broma, sea el próximo presidente de Estados Unidos, preocupa a Bernie Sanders. Sus pretenciones políticas y su catálogo de ideas para hacer de su país un lugar inclusivo y de oportunidades chocan directamente con el "America First", con el proteccionismo y el aislacionismo que promulga Trump.

También sabe que la probable candidata demócrata a la presidencia, Hillary Clinton, es percibida como una mujer poco confiable por parte del 70% de los electores demócratas, principalmente por los jóvenes de entre 18 y 25 años y por las mujeres. Justamente, el grueso de su propio electorado. Es por esto que, amparándose en el giro a la izquierda que dio Clinton al incorporar las principales ideas de Sanders en la plataforma demócrata, el senador por el estado de Vermont levanta a Hillary como la candidata ideal.

"Basado en sus ideas y su liderazgo, Hillary Clinton debe convertirse en la próxima presidenta de Estados Unidos", dijo anoche Sanders antes de nombrar todas las áreas en las que ella ha tomado posturas progresistas. Intentaba así hacerles sentir a sus seguidores, quienes no han parado de vitorearle, que ella debe ser la elegida. "Hillary Clinton entiende que una persona que trabaja 40 horas semanales no debiese vivir en la pobreza", apuntó. "Entiende que debemos elevar el salario mínimo hasta el nivel de un salario para vivir", agregó.

Pero también sabe con la amenaza de Trump, ella es el mal menor. "Juntos hemos empezado una revolución política para transformar América. Y esta revolución, nuestra revolución, continúa", lanzó en otro momento. Y aunque ha dicho con efervecencia que hará todo lo que esté a su alcance para evitar que Donald Trump sea presidente, señaló que "esta elección no es, ni nunca ha sido sobre Hillary Clinton, Donald Trump, Bernie Sanders o sobre los otros candidatos. Es, y debe ser, sobre las necesidades del pueblo americano".

Todo para que finalmente la unión mostrada en el escenario de Filadelfia, a pesar de las estrategias desveladas en la filtración de Wikileaks del viernes pasado, se traspase al electorado demócrata.

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