Luiz Inacio Lula da Silva (2003-10) es investigado por supuestamente haberse beneficiado de la red de corrupción en Petrobras que investiga Moro.

El caso había llegado al Supremo Tribunal Federal (STF), después de que Moro divulgara en abril una polémica escucha telefónica entre el ex presidente y su sucesora Dilma Rousseff, hoy suspendida del cargo, que había sido interpretada como una prueba de que su designación a un cargo ministerial buscaba alejarlo de la acción de la justicia ordinaria.

El magistrado Teori Zavascki, autor de la decisión, prohibió no obstante que ese audio sea usado como prueba en la causa contra Lula.

Zavascki señaló la "nulidad de la prueba tomada indebidamente" pues incluía a Rousseff, que tiene fueros.

"No se hace juicio de valor, ni positivo ni negativo, sobre el resto del contenido interceptado, pues eso extrapolaría el objeto propio del presente reclamo", indicó la sentencia, citada en los sitios web de los principales diarios del país.

La corte suprema no respondió a los llamados de la AFP.

La fiscalía ya había solicitado permiso a la corte suprema para investigar por posible corrupción a Lula y otros tres ministros del gabinete de Rousseff, que encara un juicio político en el Senado por manipulación de las cuentas públicas.

Moro lleva los casos relacionados con la llamada "Operación Lava Jato" (lavadero de autos), que reveló un monumental fraude a la estatal Petrobras para financiar partidos políticos y enriquecer a los participantes, y que ya sentó en el banquillo de los acusados a parte de la élite brasileña.

 

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