Casi 40 días después de que presentó al Consejo Nacional Electoral (CNE) 1,8 millones de firmas para abrir el proceso, la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) aún no completa el primer paso del engorroso proceso de referendo, que busca con urgencia para este mismo año.

Dirigentes opositores esperaban que el CNE publicara el miércoles la hoja de ruta del referendo, luego de que les anunció el martes que de las 1,8 millones de firmas son válidas 1,3 millones, seis veces más que las 200.000 requeridas por norma (1% del padrón electoral) para activar la consulta.

Ante el silencio electoral, este jueves un grupo de diputados opositores -que son mayoría en el Parlamento- acudieron a las oficinas del órgano electoral para reclamar la fecha de ratificación de las firmas, un proceso que se debe hacer en cinco días.

El jefe de la bancada opositora en el Parlamento, Julio Borges, señaló a las puertas del CNE -frente a una barricada de la militarizada Guardia Nacional que les bloqueaba el paso- que querían reunirse con la directiva del poder electoral, "que nunca ha querido darle la cara a los diputados".

Borges aseguró que "no vamos a dejar de protestar hasta que las firmas se materialicen en un referendo revocatorio este año", y reiteró que "no hay ninguna razón para que se retarde" un proceso de validación de firmas que se ha demorado 40 días.

Paralelamente, una marcha de estudiantes y otros sectores opositores se dirigirá hasta el CNE, en la cuarta vez que intentarán llegar a la sede del organismo pues las anteriores manifestaciones fueron bloqueadas y disueltas por efectivos de seguridad.

"Las señoras (rectoras) del CNE están retando a todo un país que quiere paz (...) Temerario que crean que están por encima del derecho de la gente", advirtió en Twitter el excandidato presidencial Henrique Capriles, quien ha encabezado las marchas.

Maduro sostiene que a la oposición no le interesa el referendo sino generar violencia para provocar una intervención extranjera.

Ante las manifestaciones opositoras, el gobierno convocó por tercer día consecutivo a sus seguidores a marchar hasta el palacio presidencial de Miraflores, en un trayecto muy cercano al que transitarán los estudiantes opositores.

El dirigente estudiantil Hassler Iglesias, entrevistado en Éxitos FM, anunció que modificarán la ruta de su protesta al considerar la cercana concentración chavista como una "provocación".

- "La válvula de escape" -

Acusándolo de servir al gobierno, la MUD sostiene que el CNE demora todo para evitar que el referendo se haga antes de 2017 -cuando se cumplen cuatro años del mandato presidencial-, pues si se hace este año y Maduro pierde se llamará a elecciones. Si se efectúa el año próximo, sería sustituido por el vicepresidente nombrado por el gobernante.

Según las encuestas, de seis a siete de cada diez venezolanos está a favor de un cambio de gobierno. Para revocar el mandato de Maduro, la oposición necesita más de 7,5 millones de votos, con los que fue elegido en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez.

"Esto es un país polarizado, no puede darse el lujo de un árbitro que no termina de decidir las cosas, que no está siendo claro pese al clima político. La gente no entiende la demora", opinó Ignacio Avalos, director de la ONG Observatorio Electoral Venezolano (OEV).

Mientras, la efervescencia social va en aumento, las protestas se han vuelto cotidianas al agravarse la escasez de alimentos y medicinas, y el alza del costo de vida. La inflación es la más alta el mundo: 180% en 2015 y el FMI pronostica 700% para el cierre de este año.

Para la oposición, el referendo "es una válvula de escape" que tienen los venezolanos.

- "¿Cacería de brujas?" -

La MUD exige que el CNE fije la fecha de confirmación de firmas, que podría ser del 16 al 20 de junio según una versión extraoficial, para pasar a la segunda etapa: la recolección de otras cuatro millones de rúbricas (20% del registro electoral) para convocar el referendo.

El abogado constitucionalista José Ignacio Hernández opinó que el órgano electoral violó sus propias normas, que establecían cinco días para el proceso de revisión de firmas, pero ha pasado más de un mes desde que le fueron presentadas.

"No hay forma de justificar el silencio administrativo del CNE en dar respuesta a un trámite que el propio CNE inventó", aseguró Eugenio Martínez, experto en temas electorales.

El vocero de la MUD, Jesús Torrealba, advirtió que el CNE pretende usar un mecanismo en su página web "de exclusión de firmas" en la fase de ratificación, para que quienes deseen puedan consignar su arrepentimiento.

"Eso, por supuesto, es un pretexto para abrir una cacería de brujas inmensa en los ministerios y en las oficinas de la administración pública", aseguró.

El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, ha advertido varias veces que los funcionarios que firmaron para pedir el referendo deben de ser despedidos.

 

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