El presidente electo de EEUU Donald Trump y su vice Mike Pence iniciaron este martes reuniones en Nueva York con vistas a la formación del futuro equipo que lo acompañará en Washington. Sin embargo, la negativa de candidatos a ocupar puestos importantes dificulta el armado de gobierno.

De momento, Trump solo ha hecho dos nombramientos de alto nivel, el pasado domingo: el jefe de Gabinete, puesto que asumirá el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus; y el de jefe de estrategia y consejero sénior, Stephen Bannon.

Las tensiones internas han provocado la renuncia del congresista Mike Rogers, llamado a ser una voz fundamental en materia de seguridad nacional. Rogers habría abandonado ante el pulso, promovido por el mismo Trump, que mantienen Reince Priebus, miembro del aparto del partido republicano, y el estratega en jefe asignado a dedo, Steve Bannon, acusado de racista y antisemita por su trabajo en el portal de internet Breibart.

Mientras, el neurocirujano Ben Carson, convertido en confidente de Trump desde que terminaron las primarias republicanas, se retira de la carrera por entrar en la Administración, aunque continuará ejerciendo como asesor informal. Carson era el partidario afroamericano del presidente, y su nombre había sonado para ocupar el puesto de secretario de Salud.

El ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, parecía perfilarse para el puesto de secretario de Estado. Sin embargo, el equipo de transición de Trump revisaba las asesorías que Guliani cobra a gobiernos extranjeros, lo que podría demorar su nombramiento o enfilar al ex alcalde hacia otro cargo, según una persona informada del asunto pero que no estaba autorizada a hacer declaraciones sobre el particular.

Esta situación podría retrasar el nombramiento de las carteras ministeriales,en medio de una acritud creciente entre asesores de Trump y figuras de peso del Partido Republicano.
 

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