La delación fue hecha por Sergio Machado, expresidente de una subsidiaria de Petrobras, quien aseguró que Temer le solicitó ayuda financiera para la campaña de un candidato a alcalde del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (Pmdb) en 2012.

Machado, quien también ocupó un escaño de senador por el Pmdb, confesó su participación en la trama de Petrobras en un acuerdo de cooperación judicial, en el que además reveló que financió en forma ilegal a otra veintena de políticos, valiéndose de su condición de presidente de la empresa Transpetro.

Según Machado, hace cuatro años Temer lo buscó con la intención de obtener financiación para la campaña de Gabriel Chalita para la Alcaldía de Sao Paulo y fue acordada una aportación de 1,5 millones de reales (hoy unos 428.500 dólares).

Ese dinero, de acuerdo a los documentos liberados por la Corte Suprema, fueron pagados por la constructora Queiroz Galvao, que los entregó directamente al Pmdb.

Según dice el texto difundido por el tribunal en relación a la confesión, "estaba claro" que lo negociado era que Machado pidiera "recursos ilícitos da las empresas que tenían contratos con la Transpetro, como forma de donación oficial para la campaña de Chalita".

Los documentos contienen la transcripción de grabaciones de conversaciones entre Machado y el expresidente José Sarney este mismo año, en las que también se cita a Temer.

"Yo contribuí con Michel", dice Machado, quien al parecer quería obtener algún favor de Sarney en sus enredos con la Justicia.

En su declaración, Machado también relata que ayudó a financiar campañas en forma ilegal a una veintena de políticos del Pmdb y de otras cuatro formaciones.

Se trata del Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece la mandataria suspendida, Dilma Rousseff, y los partidos Progresista (PP), de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y Demócratas (DEM), estos tres últimos de la base que respalda al Gobierno interino de Temer.

 

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